jueves, 7 de junio de 2012

No decaigas (Oswald Chambers)

No decaigas (Oswald Chambers)



"Pueden pedir cualquier cosa en mi nombre, y yo la haré, para que el Hijo le dé gloria al Padre" Juan 14:13 (NTV)

"Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré" Jua_14:13


¿Estoy cumpliendo este ministerio en el interior de mi ser? En la intercesión no existe la tentación ni el peligro de volvernos necios o engreídos, pues se trata de un ministerio oculto, el cual produce fruto que glorifica al Padre. ¿Estoy permitiendo que mi vida espiritual se desperdicie, o la estoy dirigiendo toda hacia un punto central: la expiación de mi Señor? ¿Está Jesucristo dominando cada vez más todos los intereses de mi vida? Si el único centro, o la influencia más poderosa de mi vida, es la expiación del Señor, entonces cada aspecto de mi existencia llevará fruto para Él.
Sin embargo, debo tomar tiempo para comprender cuál es este punto central de poder. ¿Estoy dispuesto a dedicar un minuto de los 60 de cada hora para concentrarme en esto? Si permanecéis en mi, es decir, si continúas actuando, pensando y trabajando a partir de ese punto central, "pedid todo lo que queráis y os será hecho", Jua_15:7. ¿Estoy permaneciendo en Él? ¿Estoy tomando tiempo para permanecer en Él? ¿Cuál es el elemento más grande de poder en mi vida? ¿Es mi trabajo, servicio y sacrificio por otros, o mi esfuerzo al trabajar para Dios? No debería ser ninguno de los dos. Lo que debería ejercer el mayor poder en mi vida es la expiación del Señor. Aquello en lo que gastamos la mayor parte del tiempo no es lo que más nos moldea, sino que el factor más grande es el que ejerce más poder sobre nosotros. Debemos decidirnos a limitar nuestros deseos e intereses y enfocarlos en la expiación por la cruz de Cristo.
"Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré". La voluntad de Dios es el discípulo que permanece en Jesús y las que parecen ser elecciones libres en realidad son los decretos de Dios ordenados de antemano. ¿Misterioso? ¿Es contradictorio y absurdo en términos lógicos? Sí, pero qué gloriosa verdad para el creyente.



miércoles, 6 de junio de 2012

Trabaja en lo que Dios produce en ti (Oswald Chambers)

Trabaja en lo que Dios produce en ti (Oswald Chambers)



"Queridos amigos, siempre siguieron mis instrucciones cuando estaba con ustedes. Y, ahora que estoy lejos, es aún más importante que lo hagan. Esfuércense por demostrar los resultados de su salvación obedeciendo a Dios con profunda reverencia y temor" Filipenses 2:12 (NTV)

"Ocupaos en vuestra salvación", Flp_2:12


Tu voluntad está de acuerdo con Dios, pero en tu carne hay una inclinación que te deja impotente para hacer lo que sabes que debes hacer. Lo primero que nuestra conciencia hace cuando entra en contacto con el Señor por primera vez es despertar la voluntad y ésta siempre concuerda con Dios. Mira a Jesús y hallarás que tu voluntad y tu conciencia están todo el tiempo en armonía con Él. Lo que te han decir: "No obedeceré", es algo menos profundo que tu voluntad; es perversidad o terquedad, las cuales nunca están de acuerdo con Dios. La más profunda facultad de una persona es su voluntad, no el pecado.
La voluntad es el elemento esencial en la creación divina del hombre; el pecado es la naturaleza perversa que entro en el. En alguien que ha nacido de nuevo, la fuente de su voluntad es el Señor Todopoderoso. "Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad", Flp_2:13. Tienes que ocuparte, con verdadera concentración y esmero, en lo que Dios produce en ti: no trabajando para ganar tu salvación personal, sino poniéndola por obra en tanto que te apoyas firmemente y con una fe inconmovible en su redención completa y perfecta. Al hacerlo, tú no estás aportando una voluntad contraria a la de Él, sino que su voluntad es tu voluntad. Tus elecciones naturales estarán de acuerdo con la voluntad divina y vivir de esta manera será tan natural como respirar. La obstinación es una "barrera" nada inteligente que rechaza la iluminación. Lo único que puedes hacer con este bulto es dinamitarlo; y la "dinamita" es la obediencia al Espíritu Santo.
¿Creo que el Dios Omnipotente es la fuente de mi voluntad? Dios no sólo espera que yo haga su voluntad, sino que vive en mí para cumplirla.



martes, 5 de junio de 2012

Las declaraciones de Dios (Oswald Chambers)

Las declaraciones de Dios (Oswald Chambers)



"No amen el dinero; estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha dicho: «Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré». Así que podemos decir con toda confianza: «El SEÑOR es quien me ayuda, por eso no tendré miedo. ¿Qué me puede hacer un simple mortal?»" Hebreos 13:5-6 (NTV)

"Pues el dijo... Así que podemos decir confiadamente" Heb_13:5-6


Mis afirmaciones deben estar fundamentadas en las afirmaciones de Dios. Él dice: "No te desampararé". Por lo tanto, puedo decir con buen ánimo: "El Señor es mi ayudador; no temeré", Heb_13:6. En otras palabras, no me dejaré angustiar por el temor y la ansiedad. Esto no quiere decir que jamás seré tentado a temer, sino que voy a recordar las infalibles palabras de Dios. Estaré lleno de valor, como un niño animado que se esfuerza por alcanzar el nivel que su padre quiere. La fe de muchos vacila cuando llegan el desasosiego y los temores y olvidan el significado de lo que Dios ha declarado, es decir, se olvidan de tomar una profunda bocanada de aire espiritual. La única forma de expulsar de nuestras vidas el temor es escuchando las declaraciones de Dios.
¿Qué te está causando miedo? Eso no te acobarda y estás decidido a hacerle frente, pero existe un sentimiento de temor. Cuando parece que no hay nadie ni nada que te ayude, declara: "El Señor es mi ayudador en este instante y en estas circunstancias". ¿Estás aprendiendo a escucharlo a Él antes de hablar, o estás hablando y luego tratas de que la Palabra de Dios coincida con lo que dijiste? Recibe lo que el Padre ha declarado y luego di con mucha valentía: No temeré. No importa qué mal o injusticia haya en nuestro camino, porque Él dijo: No te desampararé ni te dejaré.
La debilidad humana es otro obstáculo que se interpone entre nuestras afirmaciones y las de Dios. Cuando entendemos cuan débiles somos para enfrentar las dificultades, éstas se vuelven como gigantes, nosotros como langostas y Dios parece no existir. Pero recuerda su promesa: "No te desampararé. De ninguna manera". ¿Hemos aprendido a cantar después de oír la nota musical que Dios da? ¿Siempre tenemos suficiente valor para decir: El Señor es mi ayudador, o nos estamos rindiendo?



lunes, 4 de junio de 2012

El Dios que nunca nos deja (Oswald Chambers)



"No amen el dinero; estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha dicho: «Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré»" Hebreos 13:5 (NTV)

"Él dijo: “No te desamparé ni te dejaré”" Heb_13:5


¿Cuál es mi forma de pensar? ¿Mis pensamientos se dirigen hacia lo que Dios dice o hacia lo que yo temo? ¿Estoy simplemente repitiendo las palabras de Dios, o estoy aprendiendo a hablar después de haberlo escuchado? "El dijo: No te desampararé ni te dejaré". Así que podemos decir confiadamente: «El Señor es mi ayudador no temeré lo que me pueda hacer el hombre", Heb_13:5-6. No te dejaré. De ninguna manera. Ni por mi pecado, egoísmo, terquedad o rebeldía. ¿En realidad le he permitido a Dios decirme que nunca me dejará? Si en verdad he escuchado esta afirmación del Señor, ¡que la escuche de nuevo!
"Ni te desampararé". A veces no son las dificultades las que me llevan a pensar que Dios me desamparará, sino el trabajo monótono y ordinario. ¿Puedo escuchar esa afirmación de Dios cuando no tengo una dificultad para superar, cuando no se me ha dado una visión, cuando no hay algo maravilloso o hermoso, sino el rutinario transcurrir de los días?
Tenemos la idea de que Dios va a hacer algo excepcional y que nos está preparando y equipando para algo extraordinario en el futuro. Pero al crecer en su gracia descubrimos que se está glorificando aquí y ahora, en este mismo momento. Si nos apoyamos en lo que Él ha declarado, surge entonces la fortaleza más extraordinaria y aprendemos a cantar en los días y situaciones comunes y corrientes.



domingo, 3 de junio de 2012

Los secretos del Señor (Oswald Chambers)

Los secretos del Señor (Oswald Chambers)



"El SEÑOR es amigo de los que le temen; a ellos les enseña su pacto" Salmo 25:14 (NTV)

"Los secretos del SEÑOR son para los que le temen... El SEÑOR brinda su amistad a quienes lo honran"Sal_25:14


¿Qué es lo que identifica a un amigo? ¿Que te cuenta sus pesares secretos? No, sino que te confía sus alegrías íntimas. Muchos te hablarán de sus tristezas ocultas, pero la máxima señal de intimidad es la de confiar las alegrías secretas. ¿Alguna vez le hemos permitido a Dios que nos cuente alguno de sus gozos? ¿O le estamos contando nuestros secretos con tanta frecuencia que no le damos tiempo para hablarnos? Al comienzo de nuestra vida cristiana estamos llenos de peticiones; pero luego descubrimos que Dios quiere que entremos en una relación íntima con Él, que entremos en contacto con sus propósitos. ¿Estamos tan estrechamente unidos al concepto que tenía Jesucristo sobre la oración - Hágase tu voluntad - que podemos discernir los secretos divinos? Dios nos resulta tan precioso no tanto por sus grandes bendiciones, sino por las pequeñas, pues ellas demuestran su maravillosa intimidad con nosotros. Él conoce cada detalle de nuestra vida personal.
"Él le enseñara el camino que ha de escoger", Sal_25:12. Inicialmente queremos tener la conciencia de que Dios nos está guiando. Pero, con el tiempo vivimos tan conscientes de Él, que ni siquiera necesitamos preguntarle cuál es su voluntad, pues la idea de escoger algo distinto a lo que Él quiere, no cruza por nuestra mente. Si somos salvos y hemos sido santificados, Dios nos guía por medio de nuestras decisiones cotidianas y, si vamos a elegir algo contrario a su voluntad, Él nos redargüirá y nosotros debemos obedecer. Siempre que dudes, para de inmediato. Nunca discutas ni te preguntes: "¿Por qué no puedo hacerlo?" Dios nos instruye con respecto a lo que escogemos, es decir, guía nuestro sentido común y así ya no obstaculizamos más a su Espíritu preguntando continuamente: "Entonces, Señor, ¿cuál es tu voluntad?"



sábado, 2 de junio de 2012

¿Estás obsesionado por algo? (Oswald Chambers)

¿Estás obsesionado por algo? (Oswald Chambers)



"¿Quiénes son los que temen al SEÑOR? Él les mostrará el sendero que deben elegir" Salmo 25:12 (NTV)

"¿Quién es el hombre que teme a Jehová?" Sal_25:12


¿Qué te obsesiona? Es probable que contestes: "Nada". Pero nosotros estamos obsesionados por algo y generalmente es por nosotros mismos, o si somos hijos de Dios, por nuestra experiencia en la vida cristiana. El salmista dice que debemos estar obsesionados por Dios. Nuestra conciencia permanente de la vida debe ser Dios mismo y no nuestros pensamientos acerca de Él. Toda nuestra vida, tanto interior como exterior, debe estar absolutamente obsesionada por su presencia. La conciencia de un niño está tan obsesionada con su madre, que, aunque no piense de manera consciente en ella, cuando surge un problema la relación que permanece es la de ella. Entonces, debemos vivir, movernos y existir en Dios (ver Hch_17:28), juzgándolo todo en relación con Él, porque nuestra conciencia permanente de Dios siempre se proyecta a un primer plano, todo el tiempo. Si estamos obsesionados por Él, no hay lugar para nada más: ni preocupaciones, ni tribulaciones, ni ansiedades. Así comprendemos porque nuestro Señor hizo tanto énfasis en el pecado de la preocupación. ¿Cómo nos atrevemos a ser tan incrédulos cuando Dios nos rodea por completo? Estar obsesionados por Dios es tener una barrera eficaz contra todos los ataques del enemigo.
"Gozaré él de bienestar", Sal_25:13. "En medio de la tribulación, los malentendidos y las calumnias, si nuestra vida...está escondida con Cristo en Dios", Col_3:3, Él nos mantendrá en bienestar. Muchas veces nos privamos de la milagrosa verdad revelada acerca del permanente compañerismo del Señor. Dios es nuestro refugio y nada puede entrar en él.



viernes, 1 de junio de 2012

La pregunta asombrosa (Oswald Chambers)

La pregunta asombrosa (Oswald Chambers)



"Luego me preguntó: —Hijo de hombre, ¿podrán estos huesos volver a convertirse en personas vivas? —Oh Soberano SEÑOR —respondí—, sólo tú sabes la 

respuesta" Ezequiel 37:3 (NTV)
"Hijo del hombre, ¿Vivirán estos huesos?" Eze_37:3


¿Puede un pecador transformarse en santo? ¿Se puede enderezar una vida torcida? Solamente hay una respuesta: "Señor, Jehová, tú lo sabes", Eze_37:3. Nunca hagas mucho ruido con tu lógica religiosa diciendo: "Oh, sí, con un poco más de lectura bíblica, tiempo devocional y oración, sabré “cómo se logra".
Es más fácil hacer algo que confiar en Dios. Además, nosotros confundimos el pánico que sentimos con la inspiración. Por eso, hay tan pocos trabajando con el Señor y tanta gente trabajando para Él. Preferimos trabajar para Dios que creer en Él. ¿Estoy completamente seguro de que Él hará en mí lo que yo no puedo hacer? Si nunca me he dado cuenta de que Dios ha hecho algo por mí, entonces en esa medida pierdo las esperanzas en el hombre. ¿Es mi experiencia personal una realización tan maravillosa del poder y la fuerza de Dios que jamás perderé la esperanza en lo que Él puede hacer en cualquier persona que yo vea? ¿En realidad ha ocurrido alguna obra espiritual en mí? Mi nivel de actividad debido al pánico es igual al nivel de mi inexperiencia espiritual personal.
"Yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío", Eze_37:12. Cuando Dios quiere revelarte cómo es la naturaleza humana separada de Él, te lo muestra en ti mismo. Si el Espíritu te ha dado una visión de lo que eres sin la gracia divina (y Dios solamente lo hace cuando su Espíritu está obrando en ti), entonces comprendes que no existe un criminal que en la realidad sea la mitad de malo de lo que tú sabes que potencialmente puedes ser. Dios ha abierto mi "sepulcro" y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien... (Rom_7:18). El Espíritu Santo les revela continuamente a los hijos de Dios lo que es la naturaleza humana separada de su gracia.