jueves, 21 de noviembre de 2013

Un sólo Dios


Isa 45:22 Miradme, y sed salvos en todos los confines de la tierra, Porque Yo soy ’Elohim, Y no hay ningún otro (BTx 3)

“Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.”  Isa_45:22.

Esta es la promesa de las promesas. Está colocada en el cimiento de nuestra vida espiritual.   La salvación viene por una mirada a Él, que es “Dios justo y Salvador”. ¡Cuán simple es la orden! “Mirad a mí”. ¡Cuán razonable es el requerimiento! Ciertamente la criatura ha de mirar al Creador. Hemos mirado a otras partes durante suficiente tiempo, y ya es hora de que le miremos sólo a Él, que invita nuestra esperanza y promete darnos Su salvación. 
¡Sólo una mirada! ¿Acaso no deberíamos mirar de inmediato? No debemos traer nada con nosotros, sino hemos de mirar hacia fuera y hacia arriba, a nuestro Señor en Su trono, hacia donde ha ascendido desde la cruz. Una mirada no requiere ninguna preparación, ni ningún esfuerzo violento: no se necesita talento ni sabiduría, riqueza ni fuerza. Todo lo que necesitamos se encuentra en el Señor nuestro Dios, y si lo miramos a Él para todo, todo será nuestro, y seremos salvos. 
¡Vengan, ustedes que están lejos, miren aquí! ¡Ustedes que son los términos de la tierra, vuelvan sus ojos a este lugar! Así como los hombres pueden ver al sol y gozar de su luz desde las regiones más alejadas, de la misma manera ustedes que yacen en los límites de la muerte y en las propias puertas del infierno pueden, por una mirada, recibir la luz de Dios, la vida del cielo, la salvación del Señor Jesucristo, quien es Dios, y que, por tanto, es capaz de salvar.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


miércoles, 20 de noviembre de 2013

El Señor saciará los anhelos


Sal 107:9 Porque Él sacia al alma sedienta, Y colma de bienes al alma hambrienta (BTx 3)

“Porque sacia el alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta.”  Sal_107:9.
Es bueno tener anhelos, y entre más intensos sean, mejor. El Señor saciará los anhelos del alma, por grandes y por absorbentes que sean. Anhelemos grandemente, porque el Señor saciará grandemente. Nunca tendremos el estado mental adecuado mientras estemos contentos con nosotros mismos, y estemos libres de anhelos. Los deseos de mayor gracia, y los gemidos que no pueden ser expresados, son dolores propios del crecimiento, y deberíamos desearlos más y más. ¡Bendito Espíritu, condúcenos a suspirar y a clamar pidiendo mejores cosas, y pidiendo más de lo mejor!
El hambre no es de ninguna manera una sensación placentera. Sin embargo, bienaventurados son los que tienen hambre y sed de justicia. Tales personas no solamente verán su hambre aplacada con un poco de alimento, sino que serán saciadas. No serán saciadas con cualquier tipo de alimento burdo, sino que su dieta será digna del buen Señor, pues serán saciadas con bien por el propio Jehová.
Vamos, no nos inquietemos porque anhelemos y tengamos hambre, sino que oigamos la voz del Salmista cuando él mismo anhela y tiene hambre de ver a Dios enaltecido. “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.”

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


martes, 19 de noviembre de 2013

Desde este día


Hag 2:19 ¿Hay acaso todavía cosecha en el granero? Ni tampoco la vid ni la higuera, ni el granado ni el olivo han producido; pero desde este día os daré bendición (BTx 3)

“Mas desde este día os bendeciré.” Hageo 2: 19. 

Las cosas futuras están ocultas de nosotros. Sin embargo, aquí tenemos un espejo en el que podemos ver los años venideros. El Señor dice: “Mas desde este día os bendeciré.” 
Vale la pena tomar nota del día al que se hace referencia en esta promesa. Las cosechas habían sido muy escasas, se habían secado y habían sufrido de añublo, todo por causa del pecado del pueblo. Ahora, el Señor vio que estos castigados comenzaban a obedecer Su palabra, y a construir Su templo, y por tanto, Él dice: “Desde el día que se echó el cimiento del templo de Jehová; considerad. . .Mas desde este día os bendeciré.”
Si hemos vivido en cualquier pecado, y el Espíritu nos conduce a alejarnos de él, podemos contar con la bendición del Señor. Su sonrisa, Su Espíritu, Su gracia, la más plena revelación de Su verdad, todo nos indica una bendición incrementada. Podremos encontrar una mayor oposición por parte del hombre por causa de nuestra fidelidad, pero nos elevaremos a tratos más íntimos con el Señor nuestro Dios, y a una visión más clara de nuestra aceptación en Él. 
Señor, estoy resuelto a ser más sincero contigo, y más exacto en el seguimiento de Tu doctrina y de Tu precepto; y Te ruego, por tanto, por Cristo Jesús, que aumentes la bendición de mi vida cotidiana a partir de este momento y para siempre.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


lunes, 18 de noviembre de 2013

Métodos de defensa


Zac 12:8 Aquel día YHVH será escudo al habitante de Jerusalem; aquel día el más débil de entre ellos será como David, y la casa de David será como ’Elohim: como el ángel de YHVH delante de ellos (BTx 3)


“En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.”  Zac_12:8.

Uno de los mejores métodos que tiene el Señor para defender a Su pueblo, es hacerlos fuertes con poder interior. Los hombres son mejores que los muros, y la fe es más fuerte que las fortalezas. 
El Señor puede tomar al más débil de nosotros y hacerlo como a David, un paladín de Israel. ¡Señor, haz esto conmigo! Infunde Tu poder en mí, y lléname de valor sagrado para que pueda enfrentarme al gigante con honda y con piedra, confiando en Dios.
El Señor puede hacer a Sus más grandes paladines mucho más poderosos de lo que son: David puede ser como Dios, como el ángel de Jehová. Este sería un cambio maravilloso, pero totalmente factible, o no se hablaría de él. ¡Oh Señor, obra eso en nuestros mejores líderes! ¡Muéstranos lo que eres capaz de hacer, es decir, levantar a Tus fieles siervos a una altura de gracia y santidad que será claramente sobrenatural! 
Señor, mora en Tus santos, y serán como Dios; pon Tu poder en ellos, y serán como las criaturas vivientes que habitan en la presencia de Jehová. Cumple esta promesa a Tu iglesia entera en este nuestro día, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

 

 

domingo, 17 de noviembre de 2013

No abandonará a su pueblo, Ni desamparará


Sal 94:14 Porque YHVH no abandonará a su pueblo, Ni desamparará a su heredad (BTx 3)

“Porque no abandonará Jehová a su pueblo, ni desamparará su heredad.”  Sal_94:14.

No, Dios ni siquiera abandonará a uno de ellos. Los hombres abandonan, pero Dios no, pues Su elección es inmutable, y Su amor es eterno. Nadie puede encontrar a una sola persona a la que Dios haya desamparado después de habérsele revelado salvadoramente. 
El Salmo menciona esta grandiosa verdad para dar ánimos al corazón del afligido. El Señor disciplina a los Suyos, pero nunca los desampara. Nuestra instrucción es el resultado de la doble obra de la ley y de la vara, y el fruto de esa instrucción es una quietud de espíritu y una sobriedad de mente, de las que procede el descanso. Los impíos son dejados solos hasta que es cavado el hoyo en el que se hundirán y serán sumidos; pero los piadosos son enviados a la escuela para que sean preparados para su glorioso destino en el más allá. El juicio retornará y terminará su obra sobre los rebeldes, pero igualmente retornará para
vindicar a los sinceros y a los piadosos. Por esta razón podemos soportar la vara de la disciplina con calmada sumisión pues no significa para nosotros ira, sino amor.

                      “Dios puede castigar y corregir
                       Pero no puede nunca abandonar;
                       Puede en fidelidad reprender,
                       Pero nunca dejar de amar.” 

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román




sábado, 16 de noviembre de 2013

En las fraguas y en las forjas


Isa 54:17 Ningún arma forjada contra ti prosperará, Y condenarás a toda lengua que se levante en juicio contra ti. Esta es la herencia de los siervos de YHVH, Y su victoria de parte mía, dice YHVH (BTx 3)

“Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio.”  Isa_54:17.

Hay un gran martilleo en las fraguas y en las forjas del enemigo. Están fabricando armas con las cuales aniquilar a los santos. Ellos no podrían ni siquiera hacer eso si el Señor no se los permitiera; pues Él ha creado al forjador que sopla los carbones en el fuego. ¡Pero vean cuán diligentemente laboran! ¡Cuántas espadas y lanzas moldean! No importa, pues en la hoja de cada arma se puede leer esta inscripción: no prosperará.
Pero ahora escuchen otro ruido: se trata de la contienda de las lenguas. Las lenguas son instrumentos más terribles que los que pueden forjarse con martillos y yunques, y el mal que infligen corta más profundamente y tiene un mayor alcance. ¿Qué será de nosotros ahora? La calumnia, la falsedad, la insinuación, el ridículo: estos constituyen flechas envenenadas; ¿cómo podremos enfrentarlos? El Señor Dios nos promete que, si no podemos silenciar las lenguas, por lo menos escaparemos de ser arruinados por ellas. Nos condenan por el momento, pero nosotros las condenaremos al fin, y para siempre. La boca de quienes hablan será acallada, y sus falsedades serán tornadas para honra de esos hombres buenos que sufrieron por causa de ellas.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


viernes, 15 de noviembre de 2013

¡Necesidades suplidas!


Flp 4:19 Mi Dios, pues, suplirá toda vuestra necesidad según su riqueza en gloria en Jesús el Mesías (BTx 3)


“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”  Flp_4:19.

El Dios de Pablo es nuestro Dios, y suplirá toda nuestra necesidad. Pablo estaba seguro de esto en relación a los filipenses, y nosotros estamos seguros de esto en cuanto a nosotros mismos. Dios lo hará, pues así es Él: Él nos ama, se deleita en bendecirnos, y, haciéndolo, recibirá la gloria. Su misericordia, Su poder, Su amor, Su fidelidad, todo se conjuga para que no suframos carestía.
Qué gran medida es la que usa el Señor: “Conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” Las riquezas de Su gracia son grandes, pero, ¿qué diremos de las riquezas de Su gloria? ¿Quién podría estimar Sus “riquezas en gloria en Cristo Jesús”? De acuerdo a esta medida inmensurable Dios llenará el inmenso abismo de nuestras necesidades. Él convierte al Señor Jesús en el receptáculo y en el canal de Su plenitud, y luego nos imparte Su riqueza de amor en su forma más elevada. ¡Aleluya!
Este escritor sabe en qué consiste ser probado en la obra del Señor. La fidelidad ha sido recompensada con enojo, y donadores liberales han puesto un fin a sus contribuciones; pero este escritor al que han procurado oprimir no ha quedado un centavo más pobre, no, sino que más bien ha prosperado; pues esta promesa ha demostrado ser verdadera, “Mi Dios, pues, suplirá lo que os falta”. Las provisiones de Dios son más seguras que el Banco de Inglaterra.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román