domingo, 2 de marzo de 2014

Y tu Padre, que ve en lo secreto


Mat 6:3 Pero tú, cuando des limosna, no sepa tu izquierda qué hace tu derecha,
Mat 6:4 para que así tu limosna sea en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará (BTx 3)


“Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto  recompensará en público .”  Mat_6:3-4.
Ninguna promesa es hecha a aquellos que dan a los pobres para ser vistos de los hombres. Reciben su recompensa de inmediato, y no pueden esperar un pago doble. 
Ocultemos nuestra caridad; sí, ocultémosla incluso de nosotros mismos. Den con tanta frecuencia y den en abundancia, como  un asunto de rutina, al punto que ya no sea más notorio haber ayudado al pobre, que haber comido sus comidas regulares. Den sus limosnas sin susurrarse siquiera: “¡cuán generoso soy !” No traten  de recompensarse a ustedes mismos. Dejen ese asunto a Dios, que nunca deja de ver, de registrar, y de recompen sar. Bienaventurado es el hombre que está ocupado en secreto con su generosidad: encuentra un gozo especial en sus desconocidas benevolencias. Este es el pan que, comido sigilosamente, es más delicioso que los banquetes de los reyes. ¿Cómo me puedo dar el gusto hoy de este lujo exquisito? He de tener un festín real de ternura y generosidad de alma.
Aquí y en el más allá, el Señor mismo verá personalmente que se recompense al dador secreto de limosnas. Esto se hará a Su manera y a Su tiempo; y  Él elegirá lo mejor . Cuál es el significado de esta promesa, se requerirá de una eternidad para revelarlo. 

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


sábado, 1 de marzo de 2014

Echados fuera en el nombre de la religión


Isa 66:5 Oíd la palabra de YHVH, los que tembláis ante su palabra: Dicen vuestros hermanos que os aborrecen, Que os rechazan por causa de mi Nombre: ¡Muestre ahora su gloria YHVH, y veamos vuestro gozo! Pero ellos serán avergonzados (BTx 3)

“Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos.”  Isa_66:5.


Posiblemente este texto no se aplique a uno en diez mil de los lectores de este librito de promesas; pero el Señor anima a ese con tales palabras como estas. Oremos por los que son echados fuera indebidamente de la sociedad que aman. ¡Que el Señor aparezca para su gozo!
El texto se aplica a hombres verdaderamente agraciados que tiemblan ante la palabra de Dios. Estos eran odiados por sus hermanos, y a la larga fueron echados fuera debido a su fidelidad y a su santidad. Esto debe haber sido muy amargo para ellos; y con mayor razón porque fueron echados fuera en el nombre de la religión, y manifiestamente con la mira de glorificar a Dios. ¡Cuánto se hace para el demonio en el nombre de Dios! El uso del nombre de Jehová para agregar veneno a la mordida de la serpiente antigua, es un ejemplo de esta argucia. 
La aparición del Señor para ellos es la esperanza de Su pueblo perseguido. Él aparece como el abogado y defensor de Sus elegidos; y cuando lo hace, esto significa una clara liberación para los temerosos de Dios y vergüenza para sus opresores. ¡Oh, Señor, cumple esta palabra para aquellos a quienes los hombres están ridiculizando!

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


viernes, 28 de febrero de 2014

Una mejor y perdurable herencia


Heb 10:34 Porque compartisteis los padecimientos de los presos y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros mismos una mejor y perdurable herencia (BTx 3)

“Sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.”  Heb_10:34.
Esto es bueno. Nuestra herencia aquí es muy poco perdurable: no hay permanencia en ella. Pero Dios nos ha dado una promesa de bien es raíces en la tierra de gloria, y esa promesa viene a nuestros corazones con tan plena garantía de su certeza, que sabemos en nosotros que tenemos una perdurable herencia allá. Sí, “la tenemos” incluso ahora.
Hay un dicho que dice: “Más vale pájaro en mano que cien volando”; nosotros tenemos los cien pájaros volando y en la mano también. El cielo es nuestro incluso ahora.
Poseemos los títulos de propiedad del cielo, tenemos la garantía de él, y tenemos las primicias de él. Tenemos al cielo en precio, en promesa y en principio: esto lo sabemos no sólo por oírlo con el oído, sino “en nosotros”. 
¿Acaso el pensamiento de una mejor herencia al otro lado del Jordán, no debería reconciliarnos con las pérdidas presentes? Podemos perder el dinero para cubrir los gastos, pero nuestro tesoro está seguro. Hemos perdido las sombras, pero la herencia permanece, pues nuestro Salvador vive, y el lugar que Él ha preparado para nosotros, persiste. Hay una tierra mejor, una mejor herencia, una mejor promesa; y todo esto viene a nosotros a través de un mejor pacto; por tanto, hemos de tener un mejor ánimo, y decirle al Señor: “Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.”

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


jueves, 27 de febrero de 2014

La fe es el remedio para la condición de tristeza


Sal 112:7 'No tendrá temor de malas noticias, Su corazón está firme, confiado en YHVH. (BTx 3)

“No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.” Sal_112:7.
El suspenso es terrible. Cuando no tenemos noticias de casa, somos propensos a ponernos ansiosos, y no podemos ser persuadidos de que “ningunas noticias son buenas noticias.” La fe es el remedio para esta condición de tristeza: el Señor por Su Espíritu sosiega a la mente con santa serenidad, y ahuyenta todo temor relativo al futuro así como al presente. 
La firmeza de corazón de la que habla el Salmista ha de ser buscada diligentemente. No se trata de creer en esta o esa promesa del Señor, sino es la condición general de confianza plena e imbatible en nuestro Dios, la confianza que tenemos en Él consistente en que Él mismo no nos perjudicará ni permitirá que nadie más nos haga daño. Esta confianza constante se enfrenta a lo desconocido así como a lo conocido de la vida. Sin importar lo que el mañana pueda ser, nuestro Dios es el Dios de mañana. Muchos eventos pudieran haber ocurrido que son desconocidos para nosotros, pero Jehová es Dios de lo desconocido así como de lo conocido. Estamos resueltos a confiar en el Señor, sin importar lo que venga. Si sucediera lo peor, nuestro Dios es todavía el más grande y el mejor. Por tanto no temeremos aunque el timbre del cartero nos sobresalte, o un telegrama nos despierte a medianoche. El Señor vive, y ¿qué podrían temer Sus hijos?

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


miércoles, 26 de febrero de 2014

La verdad resiste el paso del tiempo


Pro 12:19 El labio veraz permanece para siempre, Pero la lengua mentirosa por un instante (BTx 3)

“El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa sólo por un momento.”  Pro_12:19.
La verdad resiste el paso del tiempo. El tiempo la prueba, pero la verdad soporta la prueba muy bien. Si, entonces, yo hubiera dicho la verdad, y por el momento tuviera que sufrir por ella, debería estar contento de esperar. Si creo también en la verdad de Dios, y me esfuerzo por declararla, podría enfrentarme a severa oposición, pero no he de temer, pues al fin la verdad ha de prevalecer.
¡Qué pobre cosa es el triunfo temporal de la falsedad! “¡El labio mentiroso sólo por un momento!” Es como una simple calabacera que crece en una noche, y perece en una noche; y entre mayor sea su desarrollo, más manifiesto será su deterioro. Por otro lado, cuán digno de un ser inmortal es la confesión y la defensa de esa verdad que no cambia nunca; ¡el Evangelio eterno, que es establecido en la inmutable verdad de un Dios inmutable! Un viejo proverbio reza: “Quien dice la verdad avergüenza al demonio.” En verdad, el que habla la verdad de Dios pondrá en vergüenza a todos los demonios del infierno, y confundirá a toda la simiente de la serpiente que ahora sisea sus falsedades. 
Oh corazón  mío, esfuérzate en todas las cosas por estar del lado de la verdad, tanto en las cosas pequeñas como en las grandes; pero, especialmente, ¡esfuérzate por estar del lado de Aquel por quien la gracia y la verdad han venido entre los hombres!

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


martes, 25 de febrero de 2014

A todos los creyentes


Isa 61:6 Pero en cuanto a vosotros, seréis llamados Sacerdotes de YHVH; Dirán de vosotros: Ministros de nuestro Dios. Comeréis la opulencia de las naciones, Y entraréis en posesión de su gloria (BTx 3)

“Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová.”  Isa_61:6.

Esta promesa, que es literal para Israel, pertenece espiritualmente a la simiente según el Espíritu, es decir, a todos los creyentes. Si viviéramos según nuestros privilegios, viviríamos para Dios tan claramente y tan distintamente, que los hombres verían que somos apartados para el santo servicio, y nos nombrarían sacerdotes del Señor.
Podríamos trabajar, o dedicarnos al comercio, como lo hacen los demás, y, sin embargo, seríamos única y enteramente los siervos ministrantes de Dios. Nuestra única ocupación sería presentar el sacrificio perpetuo de oración, y alabanza, y testimonio, y consagración propia, al Dios viviente por medio de Jesucristo. 
Siendo este nuestro único objetivo, podríamos dejar los asuntos que distraen, a aquellos que no tienen un llamado más elevado. “Deja que los muertos entierren a sus muertos.”
Está escrito: “Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores.” Ellos pueden manejar la política, desenmarañar problemas financieros, discutir ciencia, y resolver las nuevas argucias recientes de la crítica; pero nosotros nos entregaremos al servicio que conviene a aquellos que, como el Señor Jesús, son ordenados para un sacerdocio perpetuo. 
Aceptando que esta honorable promesa involucra un deber sagrado, pongámonos la vestimenta de la santidad, y ministremos delante del Señor durante todo el día.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román



domingo, 23 de febrero de 2014

Poderosos en sus súplicas


Jua 15:7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y se os hará (BTx 3)

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.”  Jua_15:7.

Necesariamente debemos estar en Cristo para poder vivir para Él, y hemos de permanecer en Él para ser capaces de argumentar la largueza de esta promesa Suya.
Permanecer en Jesús es no abandonarlo nunca por otro amor, o por otro objeto, sino que es permanecer en una unión viva, amorosa, consciente y dispuesta, con Él. El pámpano no sólo está siempre cerca del tallo, sino que siempre está recibiendo vida y fertilidad de él. Todos los verdaderos creyentes permanecen en Cristo en un sentido; pero hay un significado más elevado que debemos conocer antes de que podamos alcanzar un poder ilimitado en el trono. “Pedid todo lo que queréis  es para los ‘Enocs’ que caminan con Dios, para los ‘Juanes’ que se recuestan en el pecho del Señor, para aquellos cuya unión con Cristo los conduce a una constante comunión.
El corazón debe permanecer en amor, la mente debe estar enraizada en la fe, la esperanza debe estar cimentada en la Palabra, el hombre entero debe ser unido al Señor, pues de lo contrario sería peligroso que se nos confiara el poder de la oración. La carte blanche (carta blanca) puede ser otorgada únicamente a alguien cuya misma vida es: “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” ¡Oh, ustedes que rompen su comunión, cuánto poder pierden! Si quisieran ser poderosos en sus súplicas, el Señor mismo ha de permanecer en ustedes, y ustedes en Él.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román