Mat 6:3 Pero tú, cuando des limosna, no sepa tu izquierda qué hace tu derecha,
Mat 6:4 para que así tu limosna sea en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará (BTx 3)
“Mas
cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,
para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto
recompensará en público .” Mat_6:3-4. Ninguna
promesa es hecha a aquellos que dan a los pobres para ser vistos de los
hombres. Reciben su recompensa de inmediato, y no pueden esperar un
pago doble.
Ocultemos
nuestra caridad; sí, ocultémosla incluso de nosotros mismos. Den con
tanta frecuencia y den en abundancia, como un asunto de rutina, al
punto que ya no sea más notorio haber ayudado al pobre, que haber comido
sus comidas regulares. Den sus limosnas sin susurrarse siquiera: “¡cuán
generoso soy !” No traten de recompensarse a ustedes mismos. Dejen ese
asunto a Dios, que nunca deja de ver, de registrar, y de recompen sar.
Bienaventurado es el hombre que está ocupado en secreto con su
generosidad: encuentra un gozo especial en sus desconocidas
benevolencias. Este es el pan que, comido sigilosamente, es más
delicioso que los banquetes de los reyes. ¿Cómo me puedo dar el gusto
hoy de este lujo exquisito? He de tener un festín real de ternura y
generosidad de alma.
Aquí
y en el más allá, el Señor mismo verá personalmente que se recompense
al dador secreto de limosnas. Esto se hará a Su manera y a Su tiempo; y
Él elegirá lo mejor . Cuál es el significado de esta promesa, se
requerirá de una eternidad para revelarlo.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Isa
66:5 Oíd la palabra de YHVH, los que tembláis ante su palabra: Dicen
vuestros hermanos que os aborrecen, Que os rechazan por causa de mi
Nombre: ¡Muestre ahora su gloria YHVH, y veamos vuestro gozo! Pero ellos
serán avergonzados (BTx 3)
“Oíd
palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros
hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre,
dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría
vuestra, y ellos serán confundidos.” Isa_66:5.
Posiblemente
este texto no se aplique a uno en diez mil de los lectores de este
librito de promesas; pero el Señor anima a ese con tales palabras como
estas. Oremos por los que son echados fuera indebidamente de la sociedad
que aman. ¡Que el Señor aparezca para su gozo!
El
texto se aplica a hombres verdaderamente agraciados que tiemblan ante
la palabra de Dios. Estos eran odiados por sus hermanos, y a la larga
fueron echados fuera debido a su fidelidad y a su santidad. Esto debe
haber sido muy amargo para ellos; y con mayor razón porque fueron
echados fuera en el nombre de la religión, y manifiestamente con la mira
de glorificar a Dios. ¡Cuánto se hace para el demonio en el nombre de
Dios! El uso del nombre de Jehová para agregar veneno a la mordida de la
serpiente antigua, es un ejemplo de esta argucia.
La
aparición del Señor para ellos es la esperanza de Su pueblo perseguido.
Él aparece como el abogado y defensor de Sus elegidos; y cuando lo
hace, esto significa una clara liberación para los temerosos de Dios y
vergüenza para sus opresores. ¡Oh, Señor, cumple esta palabra para
aquellos a quienes los hombres están ridiculizando!
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Heb
10:34 Porque compartisteis los padecimientos de los presos y el despojo
de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros
mismos una mejor y perdurable herencia (BTx 3)
“Sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.” Heb_10:34. Esto
es bueno. Nuestra herencia aquí es muy poco perdurable: no hay
permanencia en ella. Pero Dios nos ha dado una promesa de bien es raíces
en la tierra de gloria, y esa promesa viene a nuestros corazones con
tan plena garantía de su certeza, que sabemos en nosotros que tenemos
una perdurable herencia allá. Sí, “la tenemos” incluso ahora.
Hay
un dicho que dice: “Más vale pájaro en mano que cien volando”; nosotros
tenemos los cien pájaros volando y en la mano también. El cielo es
nuestro incluso ahora.
Poseemos
los títulos de propiedad del cielo, tenemos la garantía de él, y
tenemos las primicias de él. Tenemos al cielo en precio, en promesa y en
principio: esto lo sabemos no sólo por oírlo con el oído, sino “en
nosotros”.
¿Acaso
el pensamiento de una mejor herencia al otro lado del Jordán, no
debería reconciliarnos con las pérdidas presentes? Podemos perder el
dinero para cubrir los gastos, pero nuestro tesoro está seguro. Hemos
perdido las sombras, pero la herencia permanece, pues nuestro Salvador
vive, y el lugar que Él ha preparado para nosotros, persiste. Hay una
tierra mejor, una mejor herencia, una mejor promesa; y todo esto viene a
nosotros a través de un mejor pacto; por tanto, hemos de tener un mejor
ánimo, y decirle al Señor: “Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre
eternamente y para siempre.”
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Sal 112:7 'No tendrá temor de malas noticias, Su corazón está firme, confiado en YHVH. (BTx 3)
“No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.” Sal_112:7. El
suspenso es terrible. Cuando no tenemos noticias de casa, somos
propensos a ponernos ansiosos, y no podemos ser persuadidos de que
“ningunas noticias son buenas noticias.” La fe es el remedio para esta
condición de tristeza: el Señor por Su Espíritu sosiega a la mente con
santa serenidad, y ahuyenta todo temor relativo al futuro así como al
presente.
La
firmeza de corazón de la que habla el Salmista ha de ser buscada
diligentemente. No se trata de creer en esta o esa promesa del Señor,
sino es la condición general de confianza plena e imbatible en nuestro
Dios, la confianza que tenemos en Él consistente en que Él mismo no nos
perjudicará ni permitirá que nadie más nos haga daño. Esta confianza
constante se enfrenta a lo desconocido así como a lo conocido de la
vida. Sin importar lo que el mañana pueda ser, nuestro Dios es el Dios
de mañana. Muchos eventos pudieran haber ocurrido que son desconocidos
para nosotros, pero Jehová es Dios de lo desconocido así como de lo
conocido. Estamos resueltos a confiar en el Señor, sin importar lo que
venga. Si sucediera lo peor, nuestro Dios es todavía el más grande y el
mejor. Por tanto no temeremos aunque el timbre del cartero nos
sobresalte, o un telegrama nos despierte a medianoche. El Señor vive, y
¿qué podrían temer Sus hijos?
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Pro 12:19 El labio veraz permanece para siempre, Pero la lengua mentirosa por un instante (BTx 3)
“El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa sólo por un momento.” Pro_12:19. La
verdad resiste el paso del tiempo. El tiempo la prueba, pero la verdad
soporta la prueba muy bien. Si, entonces, yo hubiera dicho la verdad, y
por el momento tuviera que sufrir por ella, debería estar contento de
esperar. Si creo también en la verdad de Dios, y me esfuerzo por
declararla, podría enfrentarme a severa oposición, pero no he de temer,
pues al fin la verdad ha de prevalecer.
¡Qué
pobre cosa es el triunfo temporal de la falsedad! “¡El labio mentiroso
sólo por un momento!” Es como una simple calabacera que crece en una
noche, y perece en una noche; y entre mayor sea su desarrollo, más
manifiesto será su deterioro. Por otro lado, cuán digno de un ser
inmortal es la confesión y la defensa de esa verdad que no cambia nunca;
¡el Evangelio eterno, que es establecido en la inmutable verdad de un
Dios inmutable! Un viejo proverbio reza: “Quien dice la verdad
avergüenza al demonio.” En verdad, el que habla la verdad de Dios pondrá
en vergüenza a todos los demonios del infierno, y confundirá a toda la
simiente de la serpiente que ahora sisea sus falsedades.
Oh
corazón mío, esfuérzate en todas las cosas por estar del lado de la
verdad, tanto en las cosas pequeñas como en las grandes; pero,
especialmente, ¡esfuérzate por estar del lado de Aquel por quien la
gracia y la verdad han venido entre los hombres!
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Isa
61:6 Pero en cuanto a vosotros, seréis llamados Sacerdotes de YHVH;
Dirán de vosotros: Ministros de nuestro Dios. Comeréis la opulencia de
las naciones, Y entraréis en posesión de su gloria (BTx 3)
“Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová.” Isa_61:6. Esta
promesa, que es literal para Israel, pertenece espiritualmente a la
simiente según el Espíritu, es decir, a todos los creyentes. Si
viviéramos según nuestros privilegios, viviríamos para Dios tan
claramente y tan distintamente, que los hombres verían que somos
apartados para el santo servicio, y nos nombrarían sacerdotes del Señor.
Podríamos
trabajar, o dedicarnos al comercio, como lo hacen los demás, y, sin
embargo, seríamos única y enteramente los siervos ministrantes de Dios.
Nuestra única ocupación sería presentar el sacrificio perpetuo de
oración, y alabanza, y testimonio, y consagración propia, al Dios
viviente por medio de Jesucristo.
Siendo
este nuestro único objetivo, podríamos dejar los asuntos que distraen, a
aquellos que no tienen un llamado más elevado. “Deja que los muertos
entierren a sus muertos.”
Está
escrito: “Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños
serán vuestros labradores y vuestros viñadores.” Ellos pueden manejar la
política, desenmarañar problemas financieros, discutir ciencia, y
resolver las nuevas argucias recientes de la crítica; pero nosotros nos
entregaremos al servicio que conviene a aquellos que, como el Señor
Jesús, son ordenados para un sacerdocio perpetuo.
Aceptando
que esta honorable promesa involucra un deber sagrado, pongámonos la
vestimenta de la santidad, y ministremos delante del Señor durante todo
el día.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Jua 15:7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y se os hará (BTx 3)
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Jua_15:7. Necesariamente
debemos estar en Cristo para poder vivir para Él, y hemos de permanecer
en Él para ser capaces de argumentar la largueza de esta promesa Suya.
Permanecer
en Jesús es no abandonarlo nunca por otro amor, o por otro objeto, sino
que es permanecer en una unión viva, amorosa, consciente y dispuesta,
con Él. El pámpano no sólo está siempre cerca del tallo, sino que
siempre está recibiendo vida y fertilidad de él. Todos los verdaderos
creyentes permanecen en Cristo en un sentido; pero hay un significado
más elevado que debemos conocer antes de que podamos alcanzar un poder
ilimitado en el trono. “Pedid todo lo que queréis es para los ‘Enocs’
que caminan con Dios, para los ‘Juanes’ que se recuestan en el pecho del
Señor, para aquellos cuya unión con Cristo los conduce a una constante
comunión.
El
corazón debe permanecer en amor, la mente debe estar enraizada en la
fe, la esperanza debe estar cimentada en la Palabra, el hombre entero
debe ser unido al Señor, pues de lo contrario sería peligroso que se nos
confiara el poder de la oración. La carte blanche (carta blanca) puede
ser otorgada únicamente a alguien cuya misma vida es: “Ya no vivo yo,
mas vive Cristo en mí.” ¡Oh, ustedes que rompen su comunión, cuánto
poder pierden! Si quisieran ser poderosos en sus súplicas, el Señor
mismo ha de permanecer en ustedes, y ustedes en Él.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
