viernes, 7 de marzo de 2014

Jesús (La Salvación de Jehová)


Sal 146:7 Que hace justicia a los oprimidos, Que da pan a los hambrientos. YHVH liberta a los cautivos (BTx 3)

“Jehová liberta a los cautivos.”  Sal_146:7.

Él lo ha hecho. Recuerden a José, a Israel en Egipto, a Manasés, a Jeremías, a Pedro y a muchos otros. Él todavía puede hacerlo. Él rompe las barras de bronce con una palabra, y desata los grilletes de hierro con una mirada. Él lo está haciendo. En miles de lugares, aquellos que están atribulados están saliendo a la luz y tienen un respiro. Jesús todavía proclama la salida de la prisión para quienes están detenidos. En este momento las puertas se están abriendo de par en par y los grilletes están cayendo al suelo. 
Él se deleitará en liberarte, querido amigo, si en este momento gimes por causa de aflicción, la duda o el miedo. Será un gozo para Jesús darte libertad. Le dará un gran placer soltarte, como será un placer para ti ser soltado. No, tú no tienes que cortar la atadura de hierro: el propio Señor lo hará. Sólo confía en Él, y Él será tu Emancipador.
Cree en Él a pesar de las paredes de piedra, o las esposas de hierro. Satanás no puede retenerte, el pecado no puede encadenarte, y ni siquiera la desesperación puede sujetarte, si crees ahora en el Señor Jesús, y en la gratuidad de Su gracia, y en la plenitud de Su poder para salvar. 
Desafía al enemigo, y deja que la palabra que está ahora delante de ti sea tu cántico de
liberación: “Jehová liberta a los cautivos.”

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


jueves, 6 de marzo de 2014

Apelo a Tu amoroso corazón


Ose 14:3 Asiria no nos salvará; Ya no montaremos a caballo, Ni diremos más a la hechura de nuestras manos: ¡Dioses nuestros sois! Porque sólo en ti halla misericordia el huérfano (BTx 3)

“En ti el huérfano alcanzará misericordia.”  Ose_14:3.
Esta es una excelente razón para deshacernos de todas las otras confianzas y confiar únicamente en el Señor. Cuando un niño se queda sin su protector natural, nuestro Dios interviene y se convierte en su guardián: así también, cuando un hombre ha perdido todo objeto de dependencia, puede apoyarse plenamente en el Dios vivo y encontrar en Él todo lo que necesita. Los huérfanos son colocados sobre la paternidad de Dios, y Él provee para ellos. El escritor de estas páginas sabe lo que es depender del brazo desnudo de Dios, y da su testimonio voluntario de que ninguna confianza está tan bien certificada por los hechos, o tan segura de ser recompensada por los resultados, como la confianza en el invisible pero siempre vivo Dios. 
Algunos hijos que tienen padres no son mejores por causa de ellos, pero los huérfanos con Dios son ricos. Es mejor tener a Dios y a ningún otro amigo, que tener a todos los protectores de la tierra pero no tener a Dios. Ser separado de la criatura es doloroso, pero mientras el Señor permanezca siendo la fuente de la misericordia para nosotros, no somos huérfanos en absoluto. Que los niños sin padre argumenten esta palabra de gracia en esta mañana, y que todos los que hayan perdido el apoyo visible  hagan lo mismo.
¡Señor, que encuentre yo misericordia en Ti! Entre más necesitado e indefenso me encuentro, más confiadamente apelo a Tu amoroso corazón.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


miércoles, 5 de marzo de 2014

El justo teme al Señor


Pro 3:33 La maldición de YHVH gravita sobre la casa del impío, Al paso que bendice la morada de los justos (BTx 3)

“Pero bendecirá la morada de los justos.”  Pro_3:33.

El justo teme al Señor y por tanto está bajo la protección divina incluso en cuanto al techo que le cubre a él y a su familia. Su casa es una morada de amor, una escuela de entrenamiento santo, y un lugar de luz celestial. En ella hay un altar familiar donde el nombre del Señor es tenido diariamente en reverencia. Por ello el Señor bendice su habitación. Puede ser una casita humilde o una mansión señorial; pero la bendición del Señor llega debido al carácter del habitante, y no debido al tamaño de la morada. 
El hogar en el que el señor y la señora son personas temerosas de Dios, es sumamente bendecido; pero un hijo o una hija o incluso un sirviente pueden atraer una bendición sobre todo el hogar. El Señor con frecuencia preserva, prospera y provee a toda una familia por causa de uno o dos de sus miembros, que son personas “justas” en Su estimación, porque Su gracia los ha hecho así. Amados, hemos de tener a Jesús como nuestro huésped constante, así como lo tenían las hermanas de Betania, y entonces seremos en verdad bendecidos.
Hemos de procurar ser justos en  todas las cosas: en nuestro negocio, en nuestro juicio sobre los demás, en nuestro trato con los vecinos, y en nuestro propio carácter personal.
Un Dios justo no puede bendecir transacciones injustas. 

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


martes, 4 de marzo de 2014

Objetivo y regla de vida


1Sa 2:30 Por tanto, así dice YHVH Dios de Israel: En verdad dije que tu casa y la casa de tu padre andarían en mi presencia perpetuamente. Pero ahora, así dice YHVH: ¡Lejos sea esto de mí! Porque a los que me honran Yo los honraré, pero los que me menosprecien serán afrentados (BTx 3)

“Yo honraré a los que me honran.”  1Sa_2:30.

¿Hago de la honra de Dios el gran objetivo de mi vida y la regla de mi conducta? Si es así, Él me honrará. Puede ser que por un tiempo no reciba ninguna honra del hombre, pero Dios mismo pondrá honor en mí de la manera más eficaz. Estar dispuesto a ser avergonzado por motivos de conciencia se encontrará al final que es el camino más seguro para la honra. 
Elí no había honrado al Señor al no gobernar bien su casa, y sus hijos no habían honrado al Señor con un comportamiento digno de su sagrado oficio, y, por tanto, el Señor no los honró a ellos, sino que retiró el sacerdocio de su familia, e hizo que el joven Samuel fuera el gobernante de la tierra en lugar de cualquier persona del linaje de ellos. Si quiero ver a mi familia ennoblecida, he de honrar al Señor en todas las cosas.
Dios podría permitir que el malvado alcance honras mundanas; pero la dignidad que Él mismo otorga, incluso la gloria, el honor, y la inmortalidad, es reservada para aquellos que mediante santa obediencia procuran honrarlo a Él. 
¿Qué puedo hacer en este día para honrar al Señor? Voy a promover Su gloria a través de un testimonio verbal, y por medio de mi obediencia práctica. También voy a honrarlo con mis bienes, y ofreciéndole un servicio especial. He de sentarme y pensar cómo puedo honrarlo, puesto que Él me honrará.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


lunes, 3 de marzo de 2014

Ha de levantarnos a la vida, a luz y a la libertad


Sal 16:10 Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción (BTx 3)

“Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.”  Sal_16:10.

Esta palabra tiene su adecuado cumplimiento en el Señor Jesús; pero se aplica también, con una variación, a todos los que están en Él. Nuestra alma no será dejada en el estado de separación, y nuestro cuerpo, aunque vea la corrupción, se levantará de nuevo. Es a este significado general, más bien que a la aplicación específica, que queremos atraer los pensamientos de nuestros lectores en este momento en particular. 
Podríamos descender muy hondo en espíritu, hasta parecer que nos sumergimos en el abismo del infierno; pero no seremos dejados allí. Podría parecer que estamos a las puertas de la muerte en el corazón y la conciencia; pero no podemos permanecer allí.
Nuestra muerte interna en cuanto a gozo y esperanza puede progresar muy lejos; pero no puede continuar hasta sus últimas consecuencias, hasta alcanzar la plena corrupción de la negra desesperación. Podremos descender muy bajo, pero no más bajo de lo que el Señor permita; podremos detenernos en el más profundo calabozo de la duda por un tiempo, pero no pereceremos allí. La estrella de la esperanza sigue todavía en el cielo cuando la noche es más negra. El Señor no nos olvidará ni nos entregará al enemigo.
Descansemos en la esperanza. Tenemos que tratar con uno cuya misericordia permanece para siempre. Ciertamente, de la muerte, y de la oscuridad, y de la desesperación, hemos de levantarnos a la vida, a luz y a la libertad.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


domingo, 2 de marzo de 2014

Y tu Padre, que ve en lo secreto


Mat 6:3 Pero tú, cuando des limosna, no sepa tu izquierda qué hace tu derecha,
Mat 6:4 para que así tu limosna sea en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará (BTx 3)


“Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto  recompensará en público .”  Mat_6:3-4.
Ninguna promesa es hecha a aquellos que dan a los pobres para ser vistos de los hombres. Reciben su recompensa de inmediato, y no pueden esperar un pago doble. 
Ocultemos nuestra caridad; sí, ocultémosla incluso de nosotros mismos. Den con tanta frecuencia y den en abundancia, como  un asunto de rutina, al punto que ya no sea más notorio haber ayudado al pobre, que haber comido sus comidas regulares. Den sus limosnas sin susurrarse siquiera: “¡cuán generoso soy !” No traten  de recompensarse a ustedes mismos. Dejen ese asunto a Dios, que nunca deja de ver, de registrar, y de recompen sar. Bienaventurado es el hombre que está ocupado en secreto con su generosidad: encuentra un gozo especial en sus desconocidas benevolencias. Este es el pan que, comido sigilosamente, es más delicioso que los banquetes de los reyes. ¿Cómo me puedo dar el gusto hoy de este lujo exquisito? He de tener un festín real de ternura y generosidad de alma.
Aquí y en el más allá, el Señor mismo verá personalmente que se recompense al dador secreto de limosnas. Esto se hará a Su manera y a Su tiempo; y  Él elegirá lo mejor . Cuál es el significado de esta promesa, se requerirá de una eternidad para revelarlo. 

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


sábado, 1 de marzo de 2014

Echados fuera en el nombre de la religión


Isa 66:5 Oíd la palabra de YHVH, los que tembláis ante su palabra: Dicen vuestros hermanos que os aborrecen, Que os rechazan por causa de mi Nombre: ¡Muestre ahora su gloria YHVH, y veamos vuestro gozo! Pero ellos serán avergonzados (BTx 3)

“Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos.”  Isa_66:5.


Posiblemente este texto no se aplique a uno en diez mil de los lectores de este librito de promesas; pero el Señor anima a ese con tales palabras como estas. Oremos por los que son echados fuera indebidamente de la sociedad que aman. ¡Que el Señor aparezca para su gozo!
El texto se aplica a hombres verdaderamente agraciados que tiemblan ante la palabra de Dios. Estos eran odiados por sus hermanos, y a la larga fueron echados fuera debido a su fidelidad y a su santidad. Esto debe haber sido muy amargo para ellos; y con mayor razón porque fueron echados fuera en el nombre de la religión, y manifiestamente con la mira de glorificar a Dios. ¡Cuánto se hace para el demonio en el nombre de Dios! El uso del nombre de Jehová para agregar veneno a la mordida de la serpiente antigua, es un ejemplo de esta argucia. 
La aparición del Señor para ellos es la esperanza de Su pueblo perseguido. Él aparece como el abogado y defensor de Sus elegidos; y cuando lo hace, esto significa una clara liberación para los temerosos de Dios y vergüenza para sus opresores. ¡Oh, Señor, cumple esta palabra para aquellos a quienes los hombres están ridiculizando!

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román