Mat
13:12 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más que suficiente;
pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado (BTx 3)
Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más. Mateo 13:12
Cuando el Señor ha concedido a una persona mucha gracia, indudablemente le concederá más todavía. Primero le otorga un poco de fe, después se la aumenta. Mas no se trata de una fe fingida, sino de una fe real y verdadera. ¡Cuánta necesidad tenemos nosotros, que hemos recibido mucho, de mostrar nuestra religión por medio de las obras, y evitar hacer profesión con las palabras cuando nada poseemos! Porque, tarde o temprano, esta nuestra misma profesión nos será quitada, si esto es todo lo que tenemos. La amenaza es tan verdadera como la promesa.
¡Bendito sea Dios! Ha comenzado a derramar sobre nosotros los dones de su Espíritu y de tal manera continúa haciéndolo, que aún el que poseía poco, pero lo poseía de verdad, tenga en abundancia. Debemos apetecer esta abundancia de gracias. Bueno sería saber mucho, pero mejor será amar mucho. Bueno sería tener mucha habilidad para servir a Dios, pero mejor sería poseer una fe grande y confiar en el Señor para que Él nos conceda esta habilidad.
Señor, puesto que Tú me has dado el sentimiento del pecado, aumenta en mí el odio contra el mal; puesto que Tú me has dado la fe en Jesucristo, aumenta en mí esta fe hasta la certidumbre. Puesto que Tú me has concedido la gracia de amarte, concédeme que sea yo arrebatado por un amor ardiente para contigo.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
1Sa 12:22 Porque YHVH no abandonará a su pueblo, debido a su gran Nombre; pues YHVH ha querido haceros pueblo suyo (BTx 3)
Pues Jehová no desamparará a su pueblo por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. 1Samuel 12:22
La elección que Dios ha hecho de su pueblo es la razón por la que Él permanece con ellos y no los desampara.
Lo ha escogido para amarle, y le ama a causa de su elección.
Su gran contentamiento es la causa de la elección de su pueblo y esta misma elección es el motivo por el cual continuará en poner en él todo su contentamiento. Abandonarle sería un deshonor para su nombre, ya que esto sería dar a entender que se había equivocado en la elección y una prueba de la inconstancia de su amor. Tal es la gloria del amor de Dios, que nunca cambia, y esta gloria nunca puede ser empañada.
Repasemos todos los testimonios de la bondad paternal de Dios y estemos seguros de que jamás nos abandonará.
El que ha llegado hasta el extremo de hacernos pueblo suyo, nunca desmentirá su pacto de gracia. No ha obrado tantas maravillas en favor nuestro para dejarnos después. Su Hijo Jesús ha muerto por nosotros y no ha muerto en vano. ¿Puede abandonar a aquellos por los cuales derramó su sangre? Si hasta ahora se ha complacido en nuestra elección para salvarnos, más complacencia tendrá en bendecirnos. El Señor Jesús no es un amigo caprichoso. Habiendo amado a los suyos, los ama hasta el fin.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
Isa 27:3 Yo, YHVH, soy su guardián, La riego en todo momento Para que nadie la dañe, La guardo noche y día (BTx 3)
Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe. Isaías 27:3
Cuando habla el Señor en su propio nombre, y no por la voz de un profeta, su palabra tiene una singular importancia para las almas creyentes. Aquí se nos dice que Jehová mismo es quien guarda la viña; no la confía a nadie, sino que Él es quien la cuida personalmente. ¿No están bien guardados aquellos a quienes el mismo Dios guarda?
El nos regará, no sólo cada día y en cada hora, sino «cada momento». ¡Con qué rapidez deberíamos crecer! ¡Cuán fresca y fructífera debería ser cada planta! ¡Qué racimos tan abundantes deberían producir las viñas!
Si vienen los enemigos, las zorras pequeñas y el puerco montés, el Señor nos guardará, nos defenderá «de noche y de día». ¿Quién, pues, nos dañará? ¿Por qué temer? Él cuida, riega y guarda. ¿Qué más necesitamos?
Dos veces nos dice el Señor en este versículo que Él guardará. ¡Cuánta verdad, cuánto poder, cuánto amor y qué gran decisión hallamos en Jehová! ¿Quién puede resistir su voluntad? Si Él dice «la guardo», ¿quién podrá ponerlo en duda? Cuando Dios dice «la guardo», podemos hacer frente a todas las huestes del pecado, de la muerte y del infierno.
¡Oh, Señor, puesto que Tú dices «la guardaré», yo respondo: «Te alabaré!»
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
Deu
33:28 Israel acampa en seguridad, Apartada vive la fuente de Jacob, En
tierra de trigo y de vino, Bajo sus cielos que destilan rocío (BTx 3)
E Israel habitará confiado, la fuente de Jacob habitará sola en tierra de grano y de vino, también sus cielos destilarán rocío. Deuteronomio 33:28
Cuanto más aislados estemos del mundo, más seguros viviremos. Dios quiere un pueblo separado de los pecadores. Su invitación es: «Salid de en medio de ellos». Un mundo cristiano es algo tan peregrino que ni las mismas Escrituras lo sospechan. Un cristiano mundano es un enfermo del alma. Los que pactan con los enemigos de Cristo pueden considerarse como sus aliados.
Nuestra seguridad está, no en pactar con el enemigo, sino en permanecer solos con nuestro mejor amigo.
De este modo viviremos confiadamente a pesar de los sarcasmos, de las calumnias y desprecios del mundo. Nos veremos libres de la influencia perniciosa de su incredulidad, orgullo, vanidad y corrupción.
Dios hará que vivamos confiados solos en aquel día cuando las naciones serán visitadas por el pecado con guerras y hambres.
El Señor sacó a Abraham de Ur de los Caldeos, pero éste se quedó en medio del campo. No le acompañó la bendición de Dios hasta haberse decidido a ir a la tierra de Canaán. Pero vivía solo y confiado en medio de enemigos. Lot no estaba seguro en Sodoma, aunque se encontraba entre amigos.
Nuestra seguridad está en vivir solos con Dios.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
Stg
1:5 Y si alguno de vosotros carece de sabiduría, pídala al que da, a
Dios, que da a todos generosamente y sin reproche, y le será dada (BTx
3)
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche; y le será dada. Santiago 1:5
«Si alguno tiene falta de sabiduría». Aquí no cabe la menor duda porque cierto estoy de que me falta.
¿Cómo lo sé? ¿Cómo podré guiarme por mi propio camino? ¿Y cómo podré guiar a los demás? Señor, soy la misma ignorancia y en mí no hay sabiduría alguna.
Tú dices: «Demándela a Dios». Señor, ahora te la pido. Postrado a tus plantas te suplico que me concedas tu sabiduría para orientarme en las perplejidades de cada día; porque estoy cierto que puedo incurrir en muchas necesidades, aun en las cosas más sencillas, si Tú no me guardas del error.
Te doy gracias porque no tengo que hacer otra cosa sino pedirte. ¡Qué gracia tan excelsa de tu parte, que sólo tengo que orar con fe para que Tú me des sabiduría! Tú me prometes aquí una educación libre, y no empleas para instruirme ni preceptores severos, ni maestros malhumorados. Y, además, lo concedes gratuitamente, sin remuneración alguna, aun tratándose de un insensato, falto de toda sabiduría. Te doy gracias por esta declaración tan positiva: «Y le será dada». Lo creo.
Haz conocer a tu Hijo esta sabiduría escondida que los sabios del mundo no pueden entender. Me guiarás según tu consejo y después me recibirás en la gloria.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
Jua 10:28 y Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano (BTx 3)
Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Juan 10:28
Creemos en la eterna seguridad de los santos; en primer lugar, porque son de Cristo que jamás perderá las ovejas compradas con su sangre y que le han sido entregadas por su Padre.
En segundo lugar, porque Él les da vida eterna, y siendo eterna, no puede tener fin, a menos que el infierno, el cielo y Dios mismo tengan fin. Si puede extinguirse la vida espiritual, es evidente que no es vida eterna, sino temporal.
Empero el Señor habla de una vida eterna, lo cual excluye toda posibilidad de fin.
Nótese, además, que el Señor afirma categóricamente: «Y no perecerán para siempre». Mientras las palabras tengan significado, podemos estar seguros de que los creyentes no perecerán. La incredulidad más obstinada no podrá tergiversar el sentido de esta declaración.
Para completar esta afirmación, declara que su pueblo está en su mano y desafía a todos sus enemigos a que se lo arrebaten. Esto es de todo punto imposible aun para el mismo infierno. Estemos seguros en las manos del Señor Omnipotente.
Echemos a un lado todo temor y confianza de la carne y descansemos tranquilamente en las manos de nuestro Redentor.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
Éxo
11:7 Pero contra cualquiera de los hijos de Israel, desde el hombre
hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que YHVH
hace distinción entre Egipto e Israel (BTx 3)
Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua; para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas. Éxodo 11:7
¿Qué? ¿Tiene Dios poder sobre la lengua de los perros? ¿Puede impedir que ladren? Sí. Puede impedir que un perro egipcio atormente a un cordero de la manada de Israel.
¿Puede Dios hacer callar a los perros, y a los que son tales entre los hombres, e incluso al cancerbero que está a la puerta del infierno? Si así es, sigamos sin temor nuestro camino.
Si les permite mover sus lenguas, puede impedirles que muerdan. Podrán mover gran alboroto, pero no causarán daño alguno. ¡Cuán placentera es la quietud! ¡Cuán deleitoso andar entre enemigos y ver cómo Dios los pacifica! Como Daniel en el foso de los leones, así permanecemos nosotros tranquilos y salvos en medio de los que tratan de devorarnos.
¡Quiera el Señor en este día que su palabra a Israel se cumpla en mí! ¿Me acosa el perro? Lo diré a mi Señor.
El no obedece a mi voz, sino que con su palabra poderosa puede obligarle a echarse. Dame paz, oh Dios mío, y que vea yo tu mano tan claramente en ella que note la diferencia que Tú has hecho entre tu hijo y los que no te temen.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román