viernes, 17 de julio de 2015

Aprendamos a conocer a nuestro Dios


Dan 11:32 Y a aquellos impíos violadores del pacto los inducirá en la apostasía por medio de halagos, pero el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará (BTx 3)

El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Daniel 11:32


«Jehová, varón de guerra; Jehová es su nombre». Quienes se alistan bajo su bandera tendrán un capitán que les instruirá para el combate y les infundirá fuerza y valor. Los tiempos que Daniel describe eran más difíciles, y, sin embargo, fue prometido al pueblo de Dios que saldría a banderas desplegadas, que tendría fortaleza y valentía para hacer frente a su temible enemigo.
Aprendamos a conocer a nuestro Dios, su poder, su fidelidad, su amor inmutable, y estemos dispuestos a arriesgarlo todo por su causa. Él puede estimular nuestro entusiasmo, de suerte que nos decidamos a vivir y morir por Él. ¡Ojalá conociéramos a Dios por medio de una comunión intima con Él, porque entonces nos asemejaríamos a Él y siempre estaríamos dispuestos a defender la verdad y la justicia. Quien ha contemplado el rostro de Dios, jamás temblará ante el rostro de los hombres. Si estamos con Él, obtendremos un temple heroico para considerar a un ejército de enemigos como una gota suspendida en la hoja del árbol. Un ejército inmutable de hombres y aun de demonios serán ante nuestros ojos como los pueblos en la presencia de Dios. A su vista son como langostas. Que Dios nos haga valientes en estos días de mentira para defender con valentía la verdad.


La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román






jueves, 16 de julio de 2015

Pero salvaré a la que cojea y recogeré la que fue expulsada


Sof 3:19 He aquí, en aquel tiempo convertiré en oprobio a todos tus opresores. Pero salvaré a la que cojea y recogeré la que fue expulsada, y los pondré como objeto de alabanza y renombre en todas las naciones donde fueron avergonzados (BTx 3)

Y salvaré a la que cojea. Sofonías 3:19


Abundan los cojos en ambos sexos. Puedes encontrar cojos veinte veces en cada hora. Se encuentran en las grandes vías de comunicación, tienen ansias de correr por ellas con diligencia, pero son cojos y es una lástima verlos caminar.
En el camino celestial abundan también estos lisiados. Talvez digan en su interior: ¿Qué será de nosotros? El pecado nos alcanzará y Satanás nos destruirá. Por naturaleza estamos inclinados a cojear, el Señor jamás podrá hacer de nosotros buenos soldados ni rápidos mensajeros. Sin embargo, Él nos salvará, y eso es todo. Dice el Señor: «Salvaré a la coja». Nuestra salvación será su gloria. Todos dirán: ¿Cómo esta pobre enferma ha podido ganar el premio de la carrera y obtener la corona? La alabanza será atribuida enteramente a la gracia todopoderosa de Dios.
Señor, aun cuando mi fe cojee en la oración, en la alabanza, en el trabajo, en la paciencia, te suplico que me salves. Sólo Tú puedes salvar a un cojo como yo. No permitas que perezca yo por encontrarme entre los rezagados; acoge con tu gracia al más lento de tus peregrinos. El Señor lo ha dicho y, por tanto, como Jacob, prosigo mi camino fortalecido con la oración, aunque mi tendón esté contraído.


La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román








miércoles, 15 de julio de 2015

El Espíritu Santo consolará a los que lloran su pecado


Mat 5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados (BTx 3)

Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación. Mateo 5:4


Llegamos a Sión por un valle de lágrimas.
Podría creerse que el llanto y la bendición eran términos irreconciliables, pero el Salvador, que es infinitamente sabio, los une en esta bienaventuranza. Por tanto, lo que Dios ha juntado no trate de separalo el hombre. Llorar sobre nuestro pecado y el pecado de los demás es el sello que Dios pone sobre sus fieles hijos. Cuando el Espíritu de gracia es derramado sobre la casa de David, o sobre cualquiera otra casa, harán llanto. Por medio del llanto recibimos las más ricas bendiciones, del mismo modo que por el agua se obtienen los frutos más excelentes. El que llora será bendecido no en un día lejano, sino ahora mismo, porque Cristo le llama bienaventurado.
El Espíritu Santo consolará a los que lloran su pecado. Serán consolados por la virtud de la sangre de Jesucristo y por el poder purificador del Espíritu Santo. Serán consolados con respecto al pecado que tanto abunda en su ciudad y en el mundo, por la certeza de que Dios será glorificado a pesar de la rebelión de los hombres. Serán consolados con la esperanza de que pronto se verán libres del pecado y llevados a las mansiones eternas en la gloriosa presencia de su Señor.


La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román




martes, 14 de julio de 2015

¿Piensas ir solo al encuentro de las pruebas de este día?


Sal 55:22 Echa sobre YHVH tu carga, y Él te sustentará, No para siempre dejará caído al justo (BTx 3)

Echa sobre Jehová tu carga y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo. Salmos 55:22


¿La carga es pesada? Échala sobre el Omnipotente.
Ahora es tu carga, y te oprime; mas cuando la lleva el Señor, no pesa. Si todavía debes llevarla, «Él te sustentará». La carga es tuya y no lo es. De tal modo serás sostenido que para ti será una bendición. Llama al Señor en tu auxilio y podrás mantenerte en pie bajo su peso; de lo contrario, te abrumaría.
Nuestro mayor temor es que la prueba nos desvíe del camino del deber; mas esto nunca lo permitirá el Señor.
Si somos sinceros con Dios, jamás permitirá que nuestra aflicción nos separe de nuestro recto camino. En Jesús nos acepta como justos y en Jesús nos guardará.
¿Y en el momento presente? ¿Piensas ir solo al encuentro de las pruebas de este día? ¿Quieres que sean tus hombros llagados de nuevo con la carga opresora? No seas tan insensato. Cuéntale al Señor todas tus penas y deposítalas en Él. No arrojes tu carga para volverla a tomar: échala sobre el Señor, y déjala allí. Así podrás caminar con holgura cantando las alabanzas de Aquél que te sostiene en tus penas.


La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román




lunes, 13 de julio de 2015

Considerad el poder protector de la fe


Jer 39:18 Ciertamente Yo te libraré, y no caerás a espada, sino que tu vida te será por botín, porque tuviste confianza en mí, dice YHVH (BTx 3)

Porque ciertamente te libraré, y no caerás a espada, sino que tu vida te será por botín, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová. Jeremías 39:18


Considerad el poder protector de la fe en Dios. Los poderosos de Jerusalén perecieron al filo de la espada; mas el pobre Ebed-Melec estaba seguro porque confiaba en YHVH.
¿En quién debe confiar el hombre mejor que en su Creador? Somos insensatos cuando preferimos la criatura al Creador.
¡Ojalá en todas las cosas pudiéramos vivir de la fe! A buen seguro seríamos librados siempre de todo peligro. Nadie creyó jamás, ni creerá en vano en el Señor.
Dice el Señor: «Ciertamente te libraré». Notemos la seguridad con que habla. Por muchas cosas inciertas que haya en la vida, el cuidado que Dios tiene con los suyos es cierto. Él es el protector de sus hijos. Bajo las alas divinas hay seguridad aun cuando nos cerque toda clase de peligros. ¿Podemos aceptar como cierta esta promesa? Si así es, veremos cómo se cumple en todas nuestras necesidades presentes. Esperamos vernos libres porque tenemos amigos, o porque somos prudentes, o porque vislumbramos grandes esperanzas; pero ninguna de estas cosas vale la mitad de lo que vale esta declaración de Dios: «porque tuviste confianza en mi». Querido lector, entra en este camino y persevera en él toda tu vida. Es tan grato como seguro.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román




sábado, 11 de julio de 2015

De ningún modo morirá eternamente


Jua 11:26 y todo el que vive y cree en mí, de ningún modo morirá eternamente. ¿Crees esto? (BTx 3)

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Juan 11:26


Sí, Señor, lo creemos: no moriremos jamás. Nuestra alma podrá ser separada de nuestro cuerpo, lo cual en cierto sentido constituye la muerte; pero nuestra alma nunca podrá ser separada de Dios; ésta sería la verdadera muerte que es el salario del pecado, y esta pena de muerte sería lo peor que pudiera acontecernos. Lo creemos sin la menor duda, porque ¿quién nos apartará del amor de Dios que es Cristo Jesús, Señor nuestro? Somos miembros del cuerpo de Cristo, ¿perderá Jesús alguno de sus miembros? Estamos unidos a Jesús, ¿podrá perdernos? De ninguna manera. Dentro de nosotros hay una vida que no puede ser separada de Dios: porque el Espíritu Santo habita en nosotros, y con Él, ¿cómo podemos morir? Jesús mismo es nuestra vida; por tanto, no podemos morir, porque Él ya no puede morir. En Él estamos muertos al pecado una vez, y la sentencia de muerte no puede ser ejecutada nuevamente. Ahora vivimos y vivimos para siempre. El salario de la justicia es la vida eterna, y tenemos la misma justicia de Dios; por consiguiente, podemos reclamar la recompensa más alta.
Viviendo y creyendo hoy, creemos que viviremos y gozaremos de este bien. Por lo tanto, vayamos adelante con la firme confianza de que nuestra vida está asegurada en la de nuestro Jefe y Cabeza, Jesucristo.


La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román




viernes, 10 de julio de 2015

Efesios 1 (BTx 3)


Efe 1:1 Pablo, un apóstol° de Jesús el Mesías por voluntad de Dios, a los santos y fieles en Jesús el Mesías:°
Efe 1:2 Gracia y paz a vosotros de Dios nuestro Padre y del Señor Jesús, el Mesías.
Efe 1:3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús, el Mesías, quien nos bendijo en los cielos° con toda bendición espiritual en el Mesías,
Efe 1:4 según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él;
Efe 1:5 habiéndonos predestinado en amor para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesús el Mesías, según la complacencia de su voluntad,
Efe 1:6 para alabanza de la gloria de su gracia, que nos concedió gratuitamente en el Amado,
Efe 1:7 en quien tenemos la° redención por su sangre, el perdón de los pecados,° conforme a las riquezas de su gracia,
Efe 1:8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,
Efe 1:9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su complacencia, que se propuso en sí mismo,
Efe 1:10 en la dispensación° del cumplimiento de los tiempos: de reunir todas las cosas en el Mesías, las que están en los cielos y las que están en la tierra;
Efe 1:11 en quien también fuimos hechos herederos, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,
Efe 1:12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros, los que primeramente esperábamos en el Mesías;
Efe 1:13 en Él también vosotros, habiendo oído la palabra de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo prometido,
Efe 1:14 que es arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión,° para alabanza de su gloria.
Efe 1:15 Por esto yo también, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y del° amor para con todos los santos,
Efe 1:16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención en mis oraciones,
Efe 1:17 para que el Dios de nuestro Señor Jesús el Mesías, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento pleno de Él;
Efe 1:18 iluminados° los ojos del corazón° para saber cuál es la esperanza de su llamamiento y cuál la riqueza de la gloria de su herencia con los santos,
Efe 1:19 y cuál la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la acción soberana de su fuerza,
Efe 1:20 la cual operó en el Mesías, resucitándolo de los muertos y sentándolo a su diestra° en los cielos,°
Efe 1:21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en esta edad, sino también en la venidera;
Efe 1:22 y sometió todas las cosas debajo de sus pies,° y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
Efe 1:23 la cual es su cuerpo,° la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.