domingo, 17 de febrero de 2013

La iniciativa contra la depresión (Oswald Chambers)

La iniciativa contra la depresión

"Y recostándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí el ángel lo tocó y le dijo: ¡Levántate y come!" 1Reyes 19:5 (B.Tx)

"Levántate y come", 1Re_19:5

En este pasaje el ángel no le dio una visión a Elías, ni le explicó las Escrituras, ni realizó un acto extraordinario. Tan sólo le dijo que hiciera algo muy corriente: levantarse y comer. Si nunca nos sintiéramos deprimidos, no estaríamos vivos; solamente los objetos inanimados nunca se deprimen. Los seres humanos somos susceptibles a la depresión, pues de lo contrario, tampoco poseeríamos la capacidad para la felicidad y el júbilo. Hay circunstancias en la vida que están proyectadas para deprimirnos, entre ellas las que se encuentran asociadas con la muerte. Al examinarte a ti mismo siempre ten en cuenta la capacidad que tienes para deprimirte.
Cuando el Espíritu de Dios viene a nosotros, no nos da visiones gloriosas sino que nos ordena hacer las tareas más comunes que nos podamos imaginar. La depresión tiende a alejarnos de lo que es usual y corriente en la creación de Dios. Pero siempre que El viene, su inspiración es que realicemos las cosas más sencillas, aquellas en las que nunca nos hubiéramos imaginado que Dios estuviera. Y cuando las hacemos, allí lo encontramos a Él. La inspiración que nos llega de esta manera es una iniciativa contra la depresión, pero tenemos que dar el primer paso y darlo bajo la inspiración divina. Si efectuamos algo por nuestra cuenta con el fin de vencer la depresión, entonces la vamos a agravar. Pero si el Espíritu de Dios nos guía de manera intuitiva a hacerlo y lo hacemos, la depresión desaparece. Tan pronto nosotros nos levantamos y obedecemos, entramos en un nivel de vida superior.


sábado, 16 de febrero de 2013

La inspiración de la iniciativa espiritual (Oswald Chambers)

La inspiración de la iniciativa espiritual

"Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de entre los muertos, Y te alumbrará el Mesías" Efesios 5:14 (B.Tx)

"...Levántate de los muertos..." Efe_5:14

No toda iniciativa - la disposición para dar el primer paso - es inspirada por Dios. Una persona te podría decir: "¡Anímate y sigue adelante! ¡Agarra por el cuello ese desgano y tíralo por la ventana! ¡Simplemente enfrenta las cosas!" Esa es la iniciativa humana. Pero cuando el Espíritu de Dios viene a nosotros y en verdad nos dice: “¡Anímate y sigue adelante!", de repente descubrimos que la iniciativa es inspirada.
Todos nosotros poseemos muchísimos sueños y aspiraciones cuando somos jóvenes, pero tarde o temprano nos damos cuenta de que no tenemos el poder para realizarlos. Debido a que no podemos llevar a cabo lo que anhelamos, somos propensos a considerar como muertos esos sueños y aspiraciones. Pero Dios se acerca y nos dice: "...Levántate de los muertos". Cuando Él envía su inspiración, nos llega con un poder tan milagroso que podemos levantarnos de los muertos y hacer lo imposible. Lo extraordinario de la iniciativa espiritual es que la vida y el poder vienen después de que nos “animamos y seguimos adelante". Dios no nos otorga una vida vencedora; nos da vida a medida que vencemos. Cuando viene la inspiración divina y Él nos dice: "...Levántate de los muertos", nosotros mismos debemos ponernos de pie; Dios no nos levantará. Nuestro Señor le dijo al hombre de la mano seca: "Extiende tu mano", Mat_12:13. Su mano fue sanada tan pronto la extendió pero él tuvo que tomar la iniciativa. Si nosotros tomamos la iniciativa vamos a encontrar que tenemos la inspiración de Dios, porque Él nos da de inmediato el poder de la vida.


viernes, 15 de febrero de 2013

¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? (Oswald Chambers)

¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?

"Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí" Romanos 14:7 (B.Tx)

"Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo", Rom_14:7, LBLA

¿Alguna vez te has dado cuenta de que espiritualmente eres responsable ante Dios por otras personas? Por ejemplo, si en mi vida privada me desvío de Dios en cualquier forma, todos los que me rodean sufren. Y juntos, "...nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús...; ... si un miembro padece, todos los miembros se duelen con el...", Efe_2:6, 1Co_12:26. Si permites el egoísmo material y físico, la negligencia y la pereza mental, la insensibilidad moral o la debilidad espiritual, todos los que pertenezcan a tu círculo van a sufrir. Pero, te preguntas, "¿quién es capaz de vivir a la altura de un patrón tan exigente?" Nuestra capacidad proviene de Dios y sólo de Él (2Co_3:5).
"...Me seréis testigos...", Hch_1:8. ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a consumir hasta el último remanente de nuestras fuerzas físicas y emocionales, de nuestra energía mental, moral y espiritual en favor del Señor Jesucristo? Este es el sentido que Dios le da a la palabra "testigo", lo cual requiere tiempo. Por lo tanto, sé paciente contigo. ¿Para qué nos ha dejado Dios en la tierra? ¿Solamente para que seamos salvos y santificados? No, lo hizo para que trabajemos al servicio de ÉL ¿Estoy dispuesto a ser para Dios pan partido y vino derramado? ¿A no valer nada para esta vida o esta era, excepto por un único propósito y sólo uno: el de ser usado en el discipulado de hombres y mujeres para el Señor Jesucristo? Mi vida de servicio para Dios es la manera en que le digo "gracias" por su indescriptible y maravillosa salvación. Recuerda que es totalmente posible que a cualquiera de nosotros Dios nos eche fuera como a la escoria de la plata: "...No sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado", 1Co_9:27.


jueves, 14 de febrero de 2013

La disciplina de atender a su voz (Oswald Chambers)

La disciplina de atender a su voz

"Lo que os digo en la oscuridad decidlo en la luz, y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas" Mateo 10:27 (B.Tx)

"Lo que os digo en tinieblas, decidlo a plena luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas", Mat_10:27

En ocasiones Dios nos hace pasar por la disciplina de las tinieblas para enseñarnos a oírlo y obedecerlo. Las aves canoras aprenden a cantar en la oscuridad y nosotros somos puestos bajo la sombra de su mano hasta que aprendemos a escucharlo (Isa_49:2). "Lo que os digo en tinieblas": Presta atención cuando Dios te ponga en la oscuridad y permanece en silencio mientras estés allí. ¿Tus circunstancias o tu relación con Dios indican que ahora mismo te encuentras a oscuras? Si es así, entonces calla. Si abres tu boca cuando no hay luz, hablarás de una manera errada; la oscuridad es un tiempo para escuchar. No hables al respecto con nadie; no leas libros para encontrar la razón de las tinieblas; sólo escucha y obedece. Si lo comentas con otras personas no podrás oír lo que Dios te está diciendo. Cuando te encuentres a oscuras, escucha; y Dios te dará un mensaje muy precioso para alguien más, una vez que salgas a la luz.
Después de cada período de oscuridad debemos experimentar una combinación de regocijo y humillación. Si sólo hay alegrías, dudo de que realmente hayamos escuchado a Dios. Deberíamos sentir gozo por haberlo escuchado, pero especialmente humillación por tardar tanto en escucharlo. Entonces, exclamaremos: "¡Cuánto me demoré en prestar atención y comprender lo que me ha estado hablando, a pesar de que lo venía haciendo durante días e incluso semanas!" Pero una vez que lo escuchas, Él te da el don de la humillación que ablanda el corazón. Este regalo siempre te lleva a escuchar a Dios ahora.


miércoles, 13 de febrero de 2013

Mi dedicación continúa a escuchar (Oswald Chambers)

Mi dedicación continúa a escuchar

"Entonces YHVH vino y se presentó, y como las otras veces llamó: ¡Samuel, Samuel! Y Samuel dijo: ¡Habla, que tu siervo oye!" 1Samuel 3:10 (B.Tx)

"...habla, que tu siervo escucha", 1Sa_3:10

El hecho de haber escuchado con cuidado y atención algo que Dios me haya hablado no garantiza que voy a prestarle atención a todo lo que Él dice. La insensibilidad de mi mente y corazón hacia lo que Dios habla pone en evidencia que no lo amo ni lo respeto. Si amo a un amigo, automáticamente entenderé lo que él quiere; y Jesús dijo: "Vosotros sois mis amigos...", Jua_15:14. ¿Desobedecí algún mandamiento de mi Señor esta semana? Si hubiera comprendido que era un mandamiento de Jesús, yo no lo hubiera desobedecido de manera consciente. Pero la mayoría de nosotros demostramos una falta de respeto tan grande hacia Dios que ni siquiera lo escuchamos. Mejor sería que nunca nos hubiera hablado.
La meta de mi vida espiritual es que me identifique tanto con Jesucristo que siempre escuche a Dios y sé que Él siempre me oye (Jua_11:41). Si estoy unido a Jesucristo, le prestaré atención a Dios todo el tiempo mediante mi fervor y dedicación a escuchar. Una flor, un árbol o un siervo del Señor pueden transmitir el mensaje divino para mi vida. Estar ocupado en otras cosas es lo que me impide oír. No es que me rehúse a escuchar a Dios, sino que mi consagración no está bien ubicada. Me dedico a las cosas, al servicio, a mis propias convicciones y Dios puede decir lo que quiera, pero simplemente no lo escucho. La actitud de un hijo de Dios siempre debe ser: "Habla, que tu siervo escucha". Si no he desarrollado y alimentado la devoción continua a escuchar, solamente puedo oír la voz de Dios algunas veces; y en otras ocasiones me vuelvo sordo a Él porque mi atención se encuentra en las cosas - las cosas que pienso que debo hacer. Esto, en realidad, no es vivir como un hijo de Dios. ¿Has escuchado hoy su voz?


martes, 12 de febrero de 2013

¿Necesito escucharlo? (Oswald Chambers)

¿Necesito escucharlo?

"Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros y escucharemos, pero que no hable ’Elohim con nosotros, no sea que muramos" Éxodo 20:19 (B.Tx)
 
"Entonces dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos", Éxo_20:19

No desobedecemos a Dios de manera consciente y deliberada; sencillamente no lo escuchamos. Dios nos ha dado sus mandamientos, pero no les prestamos atención, no por una desobediencia obstinada, sino porque no lo amamos ni lo respetamos de verdad. Si me amáis, guardaréis mis mandamientos (Jua_14:15, LBLA). Tan pronto como comprendamos que hemos estado irrespetando a Dios constantemente, nos sentiremos sumamente avergonzados y humillados por rechazarlo.
Habla tú con nosotros..., pero no hable Dios con nosotros... Cuando preferimos escuchar a sus siervos demostramos lo poco que amamos al Señor. Nos gusta oír testimonios personales, pero no deseamos que Dios nos hable personalmente. ¿Por qué nos aterroriza tanto que Él nos hable? Porque sabemos que cuando habla debemos hacer lo que pide o decirle que no vamos a obedecer. Pero si apenas escuchamos la voz del siervo, sentimos que la obediencia es opcional, no imperativa, y reaccionamos diciendo: "Bueno, esa es simplemente tu idea personal, aunque no niego que es probable que sea la verdad de Dios".
¿Humillo constantemente al Señor no tomándolo en cuenta, mientras que Él continúa tratándome amorosamente como hijo suyo? Cuando por fin lo escucho, la humillación que le he causado regresa a mí. Entonces, mi respuesta es: "Señor, ¿por qué fui tan insensible y obstinado?” Cuando comenzamos a escuchar a Dios, este siempre es el resultado. El verdadero gozo de oírlo a Él se empaña por la vergüenza de haber tardado tanto tiempo en hacerlo.


lunes, 11 de febrero de 2013

¿Agoniza tu esperanza en Dios? (Oswald Chambers)

¿Agoniza tu esperanza en Dios?

"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, Porque en ti ha confiado" Isaías 26:3 (B.Tx)


"Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado", Isa_26:3

 ¿Tu pensamiento persevera en Dios, o está atrofiado por el hambre? Esta inanición es una de las principales fuentes de agotamiento y debilidad en la vida de un obrero. Si nunca has empleado tu pensamiento para presentarte delante de Dios, comienza a hacerlo ahora. Es inútil esperar a que Dios venga a ti. Debes apartar tus pensamientos y tus ojos del rostro de los ídolos, mirarlo a Él y ser salvo (Isa_45:22). Como el pensamiento y la imaginación constituyen el don más grande que Dios te ha dado, debes consagrarlos enteramente a Él. Si tu has estado llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2Co_10:5), esto se convertirá en una de las mayores cualidades de tu fe cuando venga el tiempo de la prueba, porque tu fe y el Espíritu de Dios trabajarán juntos. Aprende a asociar las ideas que sean dignas de Dios con todo lo que sucede en la naturaleza: los amaneceres y las puestas de sol, el brillo de la luna y las estrellas, el cambio de las estaciones. De este modo, la imaginación nunca estará a merced de tus impulsos, sino que siempre se encontrará al servicio de Dios.
"Pecamos nosotros, como nuestros padres... no se acordaron", Sal_106:6-7. Entonces, aviva tu memoria y despierta inmediatamente. No te digas a ti mismo: "Pero Dios no me está hablando en este momento". Él debe estar haciéndolo. Recuerda a quién le perteneces y a quién sirves. Motívate por medio de los recuerdos y tu afecto por Dios aumentará diez veces; tu imaginación ya no se morirá de hambre, sino que tendrá viveza y entusiasmo y no podrás expresar con palabras la brillantez de tu esperanza.