sábado, 31 de agosto de 2013

La Palabra del Señor permanece para siempre


1Pe 1:25 Pero la palabra del Señor permanece para siempre.° Y ésta es la palabra anunciada a vosotros por el evangelio. (BTx 3)

“Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.”  1Pe_1:25.

Toda enseñanza humana, y, en verdad, todos los seres humanos, llegarán a su fin como la hierba del campo; pero aquí se nos asegura que la palabra del Señor es de una naturaleza muy diferente, pues permanecerá para siempre.
Tenemos aquí un Evangelio divino; pues, ¿cuál palabra podría permanecer para siempre sino la palabra que es hablada por el Dios eterno?
Tenemos aquí un Evangelio que vive para siempre, tan lleno de vitalidad como cuando salió por primera vez de los labios de Dios; tan poderoso para convencer y convertir, para regenerar y consolar, para sostener y santificar, como lo fue desde sus primeros días en que obró maravillas.
Tenemos  un Evangelio inmutable, pues no es hierba verde hoy, y mañana paja seca; sino que siempre es la verdad permanente del inmutable Jehová. Las opiniones cambian, pero la verdad certificada por Dios no puede cambiar, como no cambia el Dios inmutable que la expresó.
Entonces, aquí tenemos un Evangelio en el que nos regocijamos, una palabra del Señor en la que podemos apoyar todo nuestro peso. “Para siempre” incluye vida, muerte, juicio y eternidad. Gloria sea dada a Dios en Cristo Jesús por la consolación eterna. Aliméntense de la palabra hoy, y todos los días de su vida.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román




viernes, 30 de agosto de 2013

¡Un Pacto Eterno!


2Sa 23:5 Y aunque mi casa no haya sido así para con Dios, Él ha hecho conmigo un pacto eterno, En todo ordenado y bien seguro, Que hará prosperar mis anhelos de plena salvación (BTx 3)

“No es así mi casa para con Dios; sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo, ordenado en todas las cosas, y será guardado, aunque todavía no haga él florecer toda mi salvación y mi deseo.”  2Sa_23:5.

Esta no es tanto una promesa sino un cúmulo de promesas: una caja de perlas. El pacto es el arca que contiene todas las cosas.
Estas son las últimas palabras de David, pero pueden ser mías hoy. Aquí encontramos un suspiro: las cosas no están conmigo y no son mías como yo lo desearía; hay pruebas, cuidados y pecados. Todo esto pone dura a la almohada.
Aquí encontramos un solaz: “Él ha hecho conmigo pacto perpetuo.” Jehová se ha comprometido conmigo, y ha sellado el pacto con la sangre de Jesús. Estoy ligado a mi Dios, y mi Dios a mí. 
Esto hace prominente una seguridad, puesto que este pacto es eterno, bien ordenado y guardado. No hay nada que temer por el paso del tiempo, ni fallará por algún punto olvidado, o por la incertidumbre natural de las cosas. El pacto es un cimiento hecho de roca sobre el cual se construye para vida o para muerte.
David siente satisfacción:  no necesita nada más para salvación o deleitación. Está liberado, y complacido. El pacto es todo lo que el hombre pueda desear. 
Oh alma mía, vuélvete en este día a tu Señor Jesús, a Quien el grandioso Dios ha dado para que sea un pacto para el pueblo. Tómalo para que sea tu todo en todo. 

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


jueves, 29 de agosto de 2013

¡Como huerto bien regado!


Jer 31:12 Y vendrán con aclamaciones a la altura de Sión, Afluirán hacia los bienes de YHVH: Al trigo, al vino, y al aceite, A las crías del rebaño y a la vacada; Y su alma será como huerto bien regado, Y nunca más tendrán dolor (BTx 3)

“Y su alma será como huerto de riego.”  Jer_31:12.

¡Oh, tener el alma de uno bajo el cuidado celestial; que ya no fuese un desierto, sino un huerto del Señor! Delimitada en el yermo, amurallada alrededor por la gracia, plantada por la instrucción, visitada por el amor, desyerbada por la disciplina celestial, y protegida por el poder divino, el alma favorecida de uno es preparada para dar fruto para el Señor.
Pero un huerto puede perder su lozanía por falta de agua, y entonces todos sus cultivos se ponen mustios y llegan al punto de secarse. ¡Oh, alma mía, cuán pronto sería este tu caso si el Señor te dejara! En el oriente, un huerto carente de agua pronto deja de ser un huerto: nada puede madurar, crecer, o ni siquiera vivir. Cuando se mantiene la irrigación, el resultado es encantador. Oh, que nuestra alma fuese regada uniformemente por el Espíritu Santo. Que cada parte del huerto contara con su propio torrente; abundantemente: que un refrescamiento suficiente llegara a cada árbol y a cada planta, independientemente de cuán sedientos estén por naturaleza; continuamente: que cada hora trajera no solamente su calor, sino también su refrigerio; sabiamente: que cada planta recibiera justo lo que necesitara. En un huerto pueden ver que su verdor depende de dónde corre el agua, y pronto pueden percibir cuando el Espíritu de Dios viene. 
Oh, Señor, riégame en este día, e indúceme a producir para ti una cosecha completa. Amén.

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


miércoles, 28 de agosto de 2013

¡Alimenta a tu corazón!


Sal 55:16 Pero yo clamaré a ’Elohim, y YHVH me salvará. (BTx 3)

“En cuanto a mí, a Dios clamaré; y Jehová me salvará.”  Sal_55:16.

Sí, debo orar y lo haré. ¿Qué otra cosa podría hacer? Traicionado, abandonado, acongojado, frustrado, oh mi Dios, clamo a Ti. Mi Siclag está reducida a cenizas, y los hombres hablan de apedrearme; pero yo aliento a mi corazón en el Señor, que me sostendrá en esta prueba como me ha sostenido en otras muchas pruebas. Jehová me salvará; estoy seguro que lo hará, y yo declaro mi fe.
El Señor me salvará y nadie más. No deseo ninguno otro ayudador, y no confiaría en un brazo de carne aun si pudiera. Clamaré a Él en la noche, y en la mañana, y al mediodía, y no clamaré a nadie más, pues Él es Todo-suficiente.
No tengo la menor idea de cómo me salvará; pero lo hará, lo sé. Él lo hará de la mejor y más segura manera, y lo hará en el sentido más grande, más verdadero, y más pleno. El grandioso YO SOY me librará de esta prueba y de todas las futuras pruebas, tan ciertamente como Él vive; y cuando llegue la muerte, y todos los misterios de la eternidad se presenten a continuación, esta afirmación todavía será cierta: “Jehová me salvará.” Este será mi cántico a lo largo de todo este día de otoño. ¿No es acaso como una manzana madura proveniente del árbol de la vida? Me alimentaré de ella. ¡Cuán dulce es a mi paladar!

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


 

lunes, 26 de agosto de 2013

El tribunal del Grandioso Juez


Eze 34:22 Por tanto Yo salvaré a mis ovejas, y no serán más una presa, y juzgaré entre oveja y oveja (BTx 3)

“Y juzgaré entre oveja y oveja.”  Eze_34:22.

Algunos son gordos y prósperos, y por eso son rudos con los débiles. Este es un pecado cruel, y causa mucha aflicción. Esos empujones con el costado y con el hombro, esos empellones a las enfermas con los cuernos, son un triste instrumento de ofensa en las asambleas de los creyentes profesantes. El Señor toma nota de estos hechos altivos y groseros, y se enoja grandemente por causa de ellos, pues Él ama al débil. 
¿Se cuenta mi lector entre los despreciados? ¿Es un gemidor en Sion y un hombre marcado por causa de su tierna conciencia? ¿Lo juzgan duramente estos hermanos? Que no resienta su conducta; sobre todo, que no empuje ni dé empellones en retribución.
Que deje el asunto en las manos del Señor. Él es el Juez. ¿Por qué habríamos de entrometernos en Su oficio? Él decidirá mucho más justamente que nosotros. Su tiempo para el juicio es el mejor, y no debemos tener ansias de apresurarlo. 
Que se ponga a temblar el opresor de empedernido corazón. Aunque atropelle impunemente a los demás en el momento presente, todas sus altivas expresiones están debidamente registradas, y por cada una de ellas habrá de rendir cuentas ante el tribunal del Grandioso Juez. 
¡Paciencia alma mía! ¡Paciencia! El Señor conoce tu aflicción. ¡Tu Jesús tiene piedad de ti!

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


domingo, 25 de agosto de 2013

Verdad sustancial de la revelación Divina


Eze 34:15 Yo apacentaré mi rebaño, y Yo lo haré sestear, dice Adonay YHVH (BTx 3)

Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor.” Eze_34:15.

Bajo el pastorado divino, los santos son alimentados hasta la saciedad. La suya no es una insatisfactoria ración vana de simple “pensamiento”; mas el Señor alimenta a los santos con la sólida verdad sustancial de la revelación divina. Hay en la Escritura un nutrimento real para el alma que es introducido en el corazón por el Espíritu Santo.
Jesús, Él propio, es el alimento que sostiene la vida de los creyentes. Nuestro Grandioso Pastor nos promete que ese sagrado sustento nos será dado por Su propio Ser. Si, en el día domingo, nuestro pastor terrenal tuviera las manos vacías, el Señor no las tiene vacías. 
La mente descansa cuando es alimentada con la santa verdad. Quienes son alimentados por Jehová están en paz. Ningún perro los preocupará, ningún lobo los devorará, ningunas inclinaciones a la intranquilidad los turbarán. Se acostarán y digerirán el alimento que han disfrutado. Las doctrinas de la gracia no sólo son sustentadoras, sino también consoladoras: en ellas tenemos los medios que nos vigorizan y nos hacen descansar. Si los predicadores no nos proporcionaran descanso, busquemos al Señor para encontrar el descanso. 
Que el Señor nos conduzca en este día a alimentarnos en los pastos de la Palabra, y nos dé descanso en ellos. Que este día esté marcado, no por la insensatez, ni por la preocupación, sino por la Meditación y la Paz. 

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román


sábado, 24 de agosto de 2013

El Fuego consumirá la madera, el heno y la hojarasca


1Co 1:19 Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé la inteligencia de los entendidos. (BTx 3)

“Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos.”  1Co_1:19.

Este versículo es una amenaza para los sabios del mundo, pero es una promesa para el simple creyente. Los que se declaran eruditos están continuamente tratando de convertir en cenizas la fe del humilde creyente. Pero fallan en sus intentos. Sus argumentos se desploman, sus teorías caen por su propio peso, y sus conspiraciones infernales se delatan a sí mismas antes de que su propósito se vea cumplido. El viejo Evangelio no está extinto todavía, ni lo estará mientras el Señor viva. Si pudiera ser exterminado, ya habría perecido de sobre la faz de la tierra desde hace mucho tiempo. 
Nosotros no podemos destruir la sabiduría de los sabios, ni procuramos intentarlo, pues la obra está en mejores manos. El propio Señor dice: “lo haré” y Él nunca resuelve en vano. Él declara Su propósito dos veces en este versículo, y podemos tener la certeza que no se apartará de él. 
¡Qué obra tan perfecta de limpieza hace el Señor en lo relativo a la filosofía y al “pensamiento moderno” cuando pone Sus manos en ello! Abate la fina apariencia hasta convertirla en nada; destruye por completo la madera, el heno y la hojarasca. Está escrito que será así, y así será. Señor, hazlo pronto. Amén y Amén. 

La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román