Miq 7:7 Pero yo miraré a YHVH, esperaré en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará! (BTx 3)
“El Dios mío me oirá.” Miq_7:7. Los
amigos podrían ser desleales, pero el Señor no se apartará del alma
agraciada; por el contrario, Él oirá todos sus deseos. El profeta dice:
“De la que duerme a tu lado cuídate, no abras la boca;… y los enemigos
del hombre son los de su casa.” Este es un lamentable estado de cosas;
pero aun en tales casos el Mejor Amigo permanece fiel, y podemos
contarle todo nuestro dolor.
Nuestra
sabiduría consiste en mirar al Señor, y no altercar con hombres o
mujeres. Si nuestras súplicas amorosas son desdeñadas por nuestros
propios parientes, confiemos en el Dios de nuestra salvación, pues Él
nos oirá. Nos oirá con mayor razón por causa del desafecto y la opresión
de los demás, y muy pronto tendremos motivo de clamar: “Tú, enemiga
mía, no te alegres de mí.”
Puesto
que Dios es el Dios vivo, Él puede oír; puesto que es un Dios amante,
Él oirá; puesto que Él es el Dios del pacto, se ha obligado a oírnos. Si
cada uno de nosotros pudiera dirigirse a Él como “Dios mío”, podríamos
decir con absoluta certeza: “El Dios mío me oirá.” ¡Ven, entonces, oh
corazón sangrante, y deja que tus tristezas se denuncien solas delante
del Señor tu Dios! Voy a arrodillarme en secreto, y a susurrar
internamente: “El Dios mío me oirá”.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Gén
28:15 He aquí Yo estoy contigo y te guardaré dondequiera que vayas, y
volveré a traerte a esta tierra, pues no te dejaré hasta que haya hecho
lo que te he prometido (BTx 3)
“He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres.” Gén_28:15. ¿Necesitamos
misericordias para el camino? Aquí tenemos unas muy especiales: la
presencia de Dios y Su preservación. En cualquier lugar necesitamos
ambas, y en cualquier lugar las tendremos si acudimos al llamado del
deber y no vamos meramente siguiendo nuestra propia fantasía. ¿Por qué
habríamos de mirar el cambio de domicilio a otro país como una triste
necesidad cuando nos es asignado por la voluntad divina? En todas las
tierras el creyente es igualmente un peregrino y un extranjero; y, sin
embargo, en cualquier región el Señor es la morada del creyente, como lo
ha sido para todos Sus santos en todas las generaciones. Podríamos
echar de menos la protección de un monarca terrenal, pero cuando Dios
dice: “te guardaré”, no estamos expuestos a ningún peligro real. Este es
un bendito pasaporte para un viajero, y una escolta celestial para un
emigrante.
Jacob
no había abandonado nunca antes su hogar paterno: había estado siempre
bajo la protección de la madre, y no había sido un aventurero como su
hermano. Sin embargo, se fue lejos, y Dios fue con él. Llevaba poco
equipaje, y no contaba con ayudantes; sin embargo, ningún príncipe viajó
jamás con un protector personal más noble. Aun cuando dormía al aire
libre, los ángeles lo cuidaban, y el Señor Dios le habló. Si el Señor
nos ordena que vayamos, digamos con nuestro Señor Jesús: “Levantaos,
vamos de aquí.”
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Deu
12:28 Guarda y obedece todas estas palabras que yo te ordeno, para que
te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre, pues habrás
hecho lo bueno y lo recto ante los ojos de YHVH tu Dios (BTx 3)
“Guarda
y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo
bueno y lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios, te vaya bien a ti y a
tus hijos después de ti para siempre.” Deu_12:28.Aunque
la salvación no es por las obras de la ley, sin embargo, las
bendiciones que son prometidas a la obediencia no son denegadas a los
fieles siervos de Dios. El Señor quitó las maldiciones cuando fue hecho
maldición por nosotros, pero ninguna cláusula de bendición ha sido
abrogada.
Hemos
de tomar nota y escuchar la voluntad revelada del Señor, poniendo
nuestra atención no sólo a algunas porciones de ella, sino a “todas
estas palabras.” No podemos seleccionar ni elegir, sino ha de haber un
respeto imparcial para todo lo que Dios ha mandado. Este es el camino de
bendición para el padre y para sus hijos. La bendición del Señor está
sobre los elegidos hasta la tercera y cuarta generación. Si caminan
rectamente delante de Él, hará saber a todos los hombres que son una
simiente que el Señor ha bendecido.
Ninguna
bendición nos puede llegar a nosotros o a los nuestros por medio de la
deshonestidad y el engaño. Los caminos de la conformidad mundana y de la
impiedad no pueden traernos bien ni a nosotros ni a los nuestros. Nos
irá bien cuando caminemos bien delante de Dios. Si la integridad no nos
hiciera prosperar, la ruindad no lo hará. Lo que place a Dios nos
proporcionará placer a nosotros.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Apo
21:4 Y enjugará° toda lágrima de sus ojos, y ya no existirá la muerte,°
ni habrá ya llanto, ni clamor, ni dolor.° Las primeras cosas pasaron
(BTx 3)
“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos.” Rev_21:4. Sí,
llegaremos a esto si somos creyentes. La tristeza cesará, y las
lágrimas serán enjugadas. Este es un mundo de llanto, pero pasará. Habrá
un nuevo cielo, y una nueva tierra, según lo dice el primer versículo
de este capítulo; y, por tanto, no habrá ya ninguna causa de llanto en
relación a la caída y sus consiguientes miserias. Lean el segundo
versículo, y noten cómo habla de la esposa y de sus bodas. Las bodas del
Cordero son un tiempo para un placer sin límites, y las lágrimas
estarán fuera de lugar. El tercer versículo dice que el propio Dios
morará entre los hombres; y seguramente a Su diestra hay placeres sin
término, y las lágrimas no fluyen más.
¿Cuál
será nuestro estado cuando no haya más tristeza, ni llanto, y ya no
haya tampoco más dolor? Esto será más glorioso de lo que todavía podamos
imaginar. ¡Oh ojos enrojecidos por el llanto, detengan su flujo
abrasador, pues dentro de poco ya no conocerán más las lágrimas! Nadie
puede enjugar las lágrimas como el Dios de amor, y Él viene para
hacerlo. “Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la
alegría.” ¡Ven, Señor, y no esperes; pues ahora tanto los hombres como
las mujeres deben llorar!
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Eze
20:43 Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros
hechos en que os contaminasteis, y os aborreceréis a vosotros mismos a
causa de todos vuestros pecados que cometisteis (BTx 3)
“Y
allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en
que os contaminasteis; y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de
todos vuestros pecados que cometisteis.” Eze_20:43. Cuando
somos aceptados por el Señor, y estamos colocados en el lugar de favor,
y paz, y seguridad, entonces somos conducidos a arrepentirnos de todas
nuestras fallas y extravíos para con nuestro Dios lleno de gracia. El
arrepentimiento es tan precioso, que lo podemos llamar un diamante de
hermosas aguas, y esto está dulcemente prometido al pueblo de Dios como
uno de los resultados más santificantes de la salvación. Aquel que
acepta el arrepentimiento, también da el arrepentimiento; y no lo da
proveniente de “la caja amarga” sino que lo toma de entre “las hojuelas
con miel” con las que alimenta a Su pueblo. Un sentido del perdón
comprado con sangre y de la misericordia inmerecida, es el mejor medio
para derretir a un corazón de piedra.
¿Tenemos
duros sentimientos? Pensemos en el amor del pacto, y entonces
dejaremos el pecado, lamentaremos el pecado y odiaremos el pecado; sí,
nos aborreceremos a nosotros mismos por pecar contra un amor tan
infinito. Acerquémonos a Dios con esta promesa de penitencia, y
pidámosle que nos ayude a recordar, y a arrepentirnos, y a lamentarnos, y
a regresar. ¡Oh, que pudiéramos gozar del derretimiento provocado
por aflicción santa! ¡Qué alivio sería una inundación de lágrimas!
¡Señor, golpea la roca, o háblale a la roca, y haz que las aguas
fluyan!
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Núm
23:23 No hay hechizo contra Jacob, Ni conjuro contra Israel. A su
tiempo se dirá de Jacob y de Israel: ¡Mirad° lo que ha hecho Dios! (BTx
3)
“Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel.” Núm_23:23. ¡Cómo
debería cortar esto las raíces y las ramas de todos los miedos
insensatos y supersticiosos! Aun cuando hubiera alguna verdad en la
brujería y en los agüeros, no podrían afectar al pueblo del Señor.
Aquellos a quienes Dios bendice, los demonios no pueden maldecir.
Los
impíos, como Balaam, pueden maquinar astutamente para destruir al
Israel de Dios; pero a pesar de todo su sigilo y su política están
condenados al fracaso. Su pólvora está mojada y su espada perdió su
filo. Se reúnen; pero como el Señor no está con ellos, se juntan en
vano. Podemos quedarnos quietos, y dejar que tejan sus redes, pues no
seremos atrapados en ellas. Aunque solicitaran la ayuda de Beelzebú, y
emplearan toda su astucia viperina, no les serviría de nada: los
hechizos no funcionarán y la adivinación los engañará. ¡Cuán grande
bendición es esta! ¡Cómo tranquiliza el corazón! Los Jacob de Dios
luchan con Dios, pero nadie luchará con ellos para prevalecer. Los
Israel de Dios tienen poder con Dios y prevalecen, pero nadie tendrá
poder para prevalecer en contra de ellos. No hemos de temer ni al mismo
demonio, ni a ninguno de esos secretos enemigos cuyas palabras están
llenas de engaño, y cuyos planes son profundos e insondables. No pueden
dañar a aquellos que confían en el Dios vivo. Desafiamos al diablo y a
todas sus legiones.
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román

Job 33:27 Cantaría entre los hombres diciendo: ¡Pequé y pervertí lo recto, Pero no me fue tomado en cuenta!
Job 33:28 ¡Ha redimido mi alma para que no baje al sepulcro, Y mi vida ya ve la luz! (BTx 3)
“Él
mira sobre los hombres; y al que dijere: pequé, y pervertí lo recto, y
no me ha aprovechado, Dios redimirá su alma para que no pase al
sepulcro, y su vida se verá en luz.” Job_33:27-28. Esta
es una palabra de verdad, extraída de la experiencia de un hombre de
Dios, y equivale a una promesa. Lo que el Señor ha hecho, y está
haciendo, lo seguirá haciendo mientras el mundo subsista. El Señor
recibirá en Su seno a todos los que vengan a Él con una sincera
confesión de su pecado; de hecho, siempre está buscando para descubrir a
alguien que esté en problemas por causa de sus faltas.
¿No
podemos endosar el lenguaje usado aquí? ¿Acaso no hemos pecado y pecado
personalmente como para decir: “He pecado”? ¿No hemos pecado
voluntariamente habiendo pervertido lo que es recto? ¿No hemos pecado
como para descubrir que no hay ganancia en ello, sino una pérdida
eterna? Entonces, acudamos a Dios con este reconocimiento honesto. Él no
pide más. No podemos hacer menos.
Usemos
como argumento Su promesa en el nombre de Jesús. Él nos redimirá del
abismo del infierno que abre sus fauces para tragarnos; Él nos concederá
vida y luz. ¿Por qué habríamos de desesperar? ¿Por qué habríamos
siquiera de dudar? El Señor no se burla de las almas humildes. Él dice
en serio lo que afirma. Los culpables pueden ser perdonados. Los que
merecen una ejecución pueden recibir un perdón inmerecido. ¡Señor,
nosotros confesamos, y te pedimos que nos perdones!
La Chequera del Banco de la Fe.
Traducción de Allan Román
